Sábado 14 de marzo 2026

Tambores de guerra



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Algo nos deca que la huida del cocalero, el 10 de noviembre, no haba sido el final de la historia. Ahora sus ejrcitos se han puesto en marcha y parecen decididos, esta vez s, a llegar a la guerra.

La artillera de los cocaleros, los camioneros y transportistas del Chapare, adems de algunos pobladores de El Alto, han dicho que no acatan la cuarentena decretada por el gobierno, y que han decidido plantarse firmes.

Sus ms expresivos dirigentes han llegado a decir que esto del coronavirus es un invento del imperio, que la cuarentena es una discriminacin y que ellos han decidido dar batalla.

Era inverosmil que la apresurada fuga del cocalero jefe hubiera puesto fin al experimento ms atrevido que se haba dado en Bolivia para que el pas sea gobernado por el narcotrfico.

La transnacional del crimen organizado, como llama el presidente de Colombia, Ivn Duque, al socialismo del siglo XXI o al Foro de Sao Paulo, no se iba a resignar a perder el puesto ms avanzado que haba conquistado en su proyecto mundial.

El partido del cocalero haba sido derrotado en noviembre por la rebelin masiva mas grande que haba visto Bolivia. El caudillo haba huido. La derrota pareca total. Y definitiva.

Pero por algn descuido, quienes deban hablar en nombre del pueblo que haba tenido semejante victoria optaron por hacer concesiones. Aprobaron una ley de convocatoria a elecciones que reconoca como vlida la aberracin de las circunscripciones que garantizaban el triunfo al partido del derrotado. Era la primera vez que un ejrcito triunfante aceptaba las condiciones de los derrotados. Como si los nazis, con Hitler suicidado, hubieran impuesto sus condiciones a los aliados vencedores.

Y ahora, los herederos del fugado vuelven a desafiar. Quieren guerra. Ni siquiera toman en cuenta que el pas est empeado en otro desafo, tan de vida o muerte como el otro.

Las fuerzas que derrocaron a la dictadura del cocalero estn alerta. El pas est a punto de entrar en un conflicto impostergable pero que llega en un momento muy difcil.

Si las elecciones de mayo van a ser aplazadas por algunos meses, como parece lo ms apropiado, el choque de las dos fuerzas podra tambin ser dejado para despus.

El ejrcito y la polica, ocupados en el control de las fronteras, miran con atencin lo que ocurre en esta arena poltica, en esta guerra ya declarada pero puesta en cuarentena.

Cuando haya acabado la pesadilla del virus que lleg de China, los bolivianos tendrn que resolver este desafo interno. Hay fuerzas que quieren dividir el pas, que se proponen declarar la independencia de algunas regiones.

Los cocales de Chapare sern el escenario donde se defina esta contienda. Y tambin los parques nacionales, como el Ambor, donde predominan los colombianos de las FARC.

Se fue el cocalero jefe pero el proyecto sigue buscando sobrevivir.

Siglo21bolivia.com