Viernes 27 de febrero 2026

El cuento de las encuestas



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Al conocer estas encuestas los comentarios llovieron. En realidad, la intencin del voto desespera a unos y hace sonrer a otros. Los desesperados miran ese 26,2 por ciento y no pueden creer que un grupo de bandidos que destrozaron la Republica en 14 aos tenga votos. Los que sonren miran el voto de los que siguen y reafirman su conviccin de que esos 14 aos fueron una locura propia de Evo Morales y quieren que se repita ad infinitum.

Es la gente. Esa que sale a las calles a pelearle a la vida, Esa que lee algn peridico y se cree letrada o esa que busca las licitaciones para tener un negocio, o que espera ese da pueda concretar alguna venta con el Gobierno y una gran mayora que sale a su trabajo preocupada por llegar a fin de mes. Es la gente.

En medio de un encierro forzado, con las esperanzas de recuperar el trabajo o de ver pedido el negocio y la angustia de no saber que puede ser el maana, los electores apuestan a la ruleta de la esperanza. Hace muchos aos que los bolivianos viven de esa ruleta y le van apostando su esperanza y su fe en un futuro mejor. Siempre pierden. Los polticos ganan. Son los dueos de la ruleta.

Por ejemplo, ahora, nos invitan a colocar nuestras fichas en las promesas que nos hacen. Nos dicen, cada quien, a su manera, que nos van a hacer ganar todo lo que perdimos y enloquecidos por que eso suceda apostamos todo lo que tenemos. Qu probabilidades hay de que esto suceda?

Ninguna. Simplemente porque esas promesas son mentiras. Mentiras para ganar. De eso se tratan las elecciones. De inducir el voto con promesas que son mentiras. Veamos con hechos: cuando afirman muy serios que ellos tienen un "plan". Tienen? cuando nos hablan de convertir a Bolivia en un paraso ecolgico, o digital, o cuando dicen que van a crear 600 mil o millones de empleos, o cuando repiten que van a industrializar el gas, el litio, o lo que sea y desgranan cifras y estadsticas que respaldan sus aseveraciones, para demostrar que saben. No tienen ningn plan, solo repiten lo que sus "asesores" les dan. Al final todo eso no importa. En realidad, nada de ello van a hacer. Se trata de convencernos para ganar.

As que todo depende de cmo lo digan, con que sonrisa o con que gesto de confianza o con que conviccin. Claro hay un grupo social al que todo eso le importa menos que al candidato. Son los que se conocen como el "ncleo duro". Quieren ganar porque as tienen asegurado un empleo en la burocracia del Estado. No saben hacer nada ms que sellar papeles o pedir coimas y estn dispuestos a ir a gritar consignas a las calles.

La victoria de unos ser la noche oscura y sin estrellas de los otros. La verdad es que no importa quien gane porque esa oscuridad vendr igual. Pensamos un poco. Si ellos nos mienten para ganar nuestro voto qu importancia tienen nuestras esperanzas o deseos?

Por eso de nada valen los anlisis por muy sesudos que sean para explicar el 26 por ciento del MAS y el 17 de CC y peor el 10 o el 6 por ciento de Creemos. Son datos que no sabemos cmo se obtuvieron, son preguntas hechas por alguien con la intencin de recibir una respuesta inducida.

Sobre esta base se tejen conjeturas, se expanden ilusiones y se encienden pasiones.

Lo cierto, quieren escuchar?, es que se viene una tormenta que nos dejar sin techo para cobijarnos. Y de eso nadie quiere hablar. Es que decir la verdad no otorga votos, los ahuyenta. No es as como tratas a los nios?: no les dices la verdad para no asustarlos. Es mejor contarles un cuento de hadas y prncipes valientes para que se duerman tranquilos. Eso estn haciendo ahora.

Bueno duerman bien y sueen con las mentiras que escucharon. Pero al despertar debern volver a la realidad. A la pesadilla de la incertidumbre y al consuelo de la esperanza.