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Fuimos sorprendidos con la detencin del exministro de Defensa de Mxico,general Salvador Cienfuegos Zepeda, en el aeropuerto de Los ngeles, California, por la justicia de los Estados Unidos, bajo los cargos de narcotrfico y lavado de activos, incidente que se suma a la anterior captura del exministro de Seguridad Pblica, Genaro Garca Luna, hace once meses en Dallas (Texas), acusado de traficar al menos 53 toneladas de cocana a los EE. UU., donde guarda detencin en una crcel de Nueva York. Dichos arrestos desfiguran substancialmente la imagen honrada del izquierdista Manuel Lpez Obrador, restndole toda autoridad moral, en especial en lo que hace al Foro de Puebla, un engendro creado por l, como instrumento sustitutivo al Foro de Sao Paulo.
Curiosamente, ambas narco capturas, lejos de distanciar al provecto mandatario azteca de su temido vecino, con quien se supona la existencia de insalvables diferencias poltico-doctrinarias, conforme la ley del magnetismo sobre los polos opuestos, contribuyeron a atraerlos ms que nunca, dadas las suficientes muestras de obsecuencia concedidas por el primero, que llegaron al extremo de dejar en el tintero el muro del oprobio racista ofrecido por Trump, para evitar el ingreso de drogas, a cambio de la devolucin de su general narcotraficante.
Ante esta inslita actitud de la honorable e intachable justicia estadounidense, que nos trae a la memoria la suerte corrida por el general panameo Manuel Antonio Noriega, o, sin ir muy lejos, la de nuestro ex Zar antidrogas, Gral. Ren Zanabria, slo nos resta inferir los motivos que podran haber mediado para asumir semejante determinacin que, como seal de gratitud, logr de yapa, que el gobierno de Lopez Obrador no reconozca hasta hoy la incierta victoria deJoe Biden a la presidencia de los EE. UU.,alinendose impdicamente a la estrategia, buena o mala de Donald Tump, de mantenerse a toda costa en la Casa Blanca.
Admitir el comunicado del fiscal general de EE. UU. William Barr y el de su homlogo mexicano, Alejandro Gertz Manero sobre este raro proceder, apelando a "la slida alianza" entre Mxico y Estados Unidos en cuestin de orden pblico para la toma de esta decisin, es como creer en la existencia de pajaritos preados.
En el mejor de los casos, preferimos inclinarnos hacia la ineludible repeticin de la historia y aferrarnos a la resurreccin de un renovado caso Irn-Contras, en el que altos miembros del gobierno de los EE.UU. bajo la presidencia de Ronald Reagan, facilitaron la venta de armas a Irn, as como la utilizacin del narcotrfico para financiar grupos de insurgentes conocidos como los Contras, que se oponan al gobierno del Frente Sandinista de Liberacin Nacional de Nicaragua, padres de la actual narco dictadura que todava rige all.
De esta manera, se estara gestando el verdadero Armagedn entre las fuerzas oscuras de la droga, bautizadas con hbil eufemismo como Foros del Socialismo del Siglo XXI, o la guerra interplanetaria, como uno de sus oficiales acemilados se atrevi recientemente a presagiar, versus las fuerzas del imperio que, al parecer, ya lo tienen penetrado con miras a la captura del poder regional. Suponemos un desenlace, donde las fuerzas militares de la Unin no dudarn en aniquilar a los rebeldes, echando mano nuevamente de militares como el Cnel. Oliver North; elgeneral Cienfuegos y hasta a los Fuegos Artificiales