Sábado 07 de marzo 2026

El camino de Argentina



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Es cierto: Argentina se llama as por la plata de Potos pero la de ahora tendra que cambiar de nombre, para hacerle honor a la nueva riqueza que sale de estos territorios.

A cambio, como ha ocurrido siempre, de Argentina llegan ahora las tendencias, incluso las equivocadas, como las que enva la versin ms torcida y degenerada del actual peronismo.

No son los ejrcitos auxiliares argentinos de entonces los que llegan ahora, sino hordas de desquiciados, empezando por las feminazis propiciadoras del aborto y continuando con los emisarios que traen la consigna de seguir combatiendo al capital, como dice la marchita peronista desde 1945.

Y los de aqu siguen estas lecciones al pie de la letra. Si en Argentina los peronistas de ahora hablan de la maldicin de la tierra y castigan a quienes producen cualquier cosa en el campo, aqu los seguidores aborgenes deciden prohibir las exportaciones del agro.

Si all se aplican retenciones a las exportaciones, aqu se fijan franjas de precios para los productos. Las ocupaciones de tierras en Argentina se reproducen aqu con la confiscacin de amplios territorios que se entregan a originarios recin llegados. Unos originarios improvisados.

La expulsin de empresarios argentinos se mide por la llegada de casi todos ellos a Uruguay, algo que los bolivianos han comenzado a hacer. Viva la gran patria charra.

Mientras tanto, avanza el plan B, que en realidad es el Plan A. Argentina es el cuarto exportador de cocana de Sudamrica gracias a la materia prima o semielaborada que le llega de estos territorios.
Ya no hay gegrafos italianos que le pongan nombre a los ros, como era entonces, pero hay enviados de las mafias que bautizan a los barrios, las ciudades y las regiones de esta nueva geografa.

All y aqu es el capital legal al que se combate. Los proyectos polticos de la nueva realidad estn basados en actividades econmicas exentas del pago de impuestos.

En aquellos tiempos la colonia tampoco pagaba impuestos. Era una potencia extranjera, ajena a los pueblos originarios.

Lo de ahora se les parece porque la transnacional del crimen organizado tampoco tiene patria ni pueblos originarios, slo unos virreyes impuestos desde muy lejos.

En Bolivia y Argentina pesan ms las mafias centroamericanas que la OEA. Y los grupos de las FARC metidos en el negocio valen ms que el Mercosur.

Esta nueva realidad regional necesita cartgrafos actualizados que modifiquen los viejos mapas, que cambien los nombres de los ros y de los pases. Mientras tanto la regin est obligada a vivir una ficcin desactualizada de las cosas.

Siglo21bolivia.com