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Una combinacin de circunstancias acaba de provocar que el precio del gas natural llegue en el Asia a su nivel ms alto, de 34 dlares el milln de BTU, el mismo que hace un ao era de 5 dlares, dice Siglo 21.
Si los bolivianos hubiramos sospechado que ese ocurrira seguramente no habramos agotado tan aprisa nuestras reservas de gas y menos todava hubiramos despilfarrado los ingresos producidos por esas exportaciones, como hicieron el cocalero Morales y su ministro de economa.
Pero no es bueno llorar sobre la leche derramada, aunque quiz haya que pensar en juicios de responsabilidades para estos irresponsables que tienen la osada de drselas de severos dictadores y aplican castigos a diestra y siniestra.
Mientras los bolivianos tenemos esas tareas pendientes, de castigar a los que manejaron el mayor festn del despilfarro en la historia del pas, la energa produce muchas novedades.
La situacin de la energa en el mundo est en turbulencia: los barcos que llevan carbn mineral de un lado a otro del mundo estn buscando rutas ms cortas en vista de la urgencia de los compradores.
Cuando el mundo se angustia por el CO2, aumenta el consumo del combustible ms contaminante que se conozca, porque, como se sabe, la necesidad tiene cara de hereje, incluso en esta materia.
Los hidrocarburos, que comenzaron su reinado en 1860, estn de ida, dicen quienes les culpan de la contaminacin y del calentamiento global, pero el caso del carbn mineral hace sospechar que todava no se irn y quiz lleguen a cumplir dos siglos con mucha holgura.
De todos modos, la Ford ha anunciado que invertir 11.000 millones de dlares en tres plantas para fabricar bateras para autos elctricos, mientras la GMC dice que en el ao 2030 casi la mitad de los autos que produzca (40%) sern elctricos.
Lo que deja la sospecha de que dentro de nueve aos se acabarn los surtidores donde se vende gasolina, disel y gas natural, porque todas las fbricas automotrices anuncian el monopolio de los vehculos elctricos para ese momento.
Y en lugar de los surtidores estarn unas estaciones con sus enchufes, sus tomalejos, sus alargadores o lo que se llamen, para que los autos reabastezcan sus bateras.
Pero como nos lo muestra la hulla, que sigue siendo requerida, habr que hacerse a la idea de que los vehculos movidos con combustibles fsiles seguirn presentes en el mundo por muchos aos ms.
En la perspectiva se anuncia el espectculo en que los bolivianos veremos pasar el gas natural argentino hacia el mercado brasileo por los gasoductos que alguna vez sirvieron para las exportaciones, y suspiraremos por la mala suerte de haber tenido gobernantes tan malos en esos momentos.
Siglo21bolivia.com