Martes 03 de marzo 2026

Un partido huérfano



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Otra vez se ha ido de Bolivia el cocalero Morales, dejando a su partido sin caudillo y al pas sin dictador.

Que no haya dictador es algo por lo que nadie tendra que reclamar, sino festejar, pero que no haya caudillo en el partido gobernante es ms complicado.

Si el otra vez fugado volviera cuando se le hayan pasado sus miedos quiz imponga a sus seguidores, comenzando por su ttere que hace de presidente, un nuevo relato.

No habra que extraarse si esta vez dijera que escap porque los yungueos, al derrotar a la polica, estaban decididos a dar otro golpe para derrocar al MAS y capturar a su huidizo caudillo.

Por el momento, ha ordenado a su dependiente despedir a los jefes del Alto Mando militar porque se negaron a respaldar a la polica en Villa Ftima aduciendo que necesitaban una orden escrita para proceder.

Es decir que ha encontrado una hilacha para sostener que, de veras, se trat de otro golpe, y que tuvo que salir del pas a fin de preservar la ms valiosa joya que tiene su partido: l mismo.

No cree en las encuestas y por eso no ha dado importancia a una que detect que 86% de los bolivianos lo repudian.

Los que estn en problemas son los hurfanos. El ttere a cargo de la presidencia no sabe si debe seguir repitiendo aquello del golpe o cambiar de disco. Est como gallina sin huato.

Los fiscales y jueces han advertido que el padrino se fue y decidieron cambiar de actitud ante la resistencia: suspendieron la citacin al gobernador de Santa Cruz, dejaron en su cargo al alcalde de Cochabamba y decidieron que los jvenes de la resistencia cochala se defiendan en libertad.

Un poco ms y decidirn poner en libertad a la prisionera ez, a los dos generales presos, a los dos almirantes, a los 25 oficiales de alto rango y a los 145 suboficiales, adems de dejar sin efecto los castigos a los policas acusados por la causa del anterior golpe.

Por precavidos, los parlamentarios masistas han decidido, en vista de la fuga del caudillo, dejar en suspenso la ley que desconoce el derecho a la propiedad privada.

Pero adems han advertido a los cocaleros masistas de Yungas que no pueden crear otro mercado para la coca, porque el que existe, el que fue recuperado a sangre y fuego por los yungueos, es el nico legal!!!

No se sabe qu ser de la Confederacin de Cocaleros de Bolivia, Per y Colombia que se haba propuesto crear, ni de la alianza de crteles que incluya a los de Mxico.

En fin, todo un enorme vaco el que ha dejado el escapista.

Siglo21bolivia.com