Martes 03 de marzo 2026

Ojalá nos contagiemos todos en el 2022



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Con la cuarta ola del COVID-19 en curso, considerando los numerosos contagios que se siguen dando por esta enfermedad en el pas, sumando hasta hoy casi 20.000 muertos y ms de 500.000 enfermos en total, lo que menos quiere la gente es hablar de contagios, porque ello implica dolor.

En verdad, este inesperado flagelo que ha venido sobre la Humanidad, dejando ms de 3 millones de muertos en el mundo y enlutado a cerca de 20.000 familias en Bolivia desde el 2020, nos ha golpeado muy duro por la partida de familiares, amigos y conocidos. Qu hemos hecho para no contagiarnos? Nos hemos vacunado? Guardamos la distancia social recomendada? Respetamos las normas de bioseguridad establecidas? En nosotros est la responsabilidad de contagiarnos o no, de tan terrible mal

En todo caso, al inicio de este nuevo ao, quisiera hablar de otro tipo de contagio, porque contagiarse no debiera implicar necesariamente algo negativo y dolor. Hablo de un contagio en sentido figurado, que nos beneficie a todos y que haga renacer en nosotros la esperanza, venida a menos ltimamente. Cuando digo ojal nos contagiemos todos en el 2022, me refiero a que, en esta nueva gestin, los bolivianos tengamos la capacidad de contagiarnos de muchas cosas buenas, que nos estn faltando. Veamos

En primer lugar, lo ms importante: que los bolivianos nos contagiemos de amor, del bueno, no del egosta, un amor sublime que busque el dar, antes que recibir; un amor altruista que, quien lo da, incluso lo hace a costa del sacrificio, por amor al prjimo.

En segundo lugar, quisiera que todos nos contagiemos de gozo, no una alegra fugaz que se da cuando nos pasa algo bueno a nosotros o a alguien a quien queremos, ms bien, hablo de ese buen nimo que no depende de las circunstancias, que no decae en la adversidad y tampoco pierde la cordura cuando pasa algo extraordinariamente bueno.

Quisiera, asimismo, que los ciudadanos nos contagiemos de esa paz que tanta falta hace, ya que Bolivia vive convulsionada permanentemente por causa de unos pocos malvados; que se acabe el resolver las diferencias por la fuerza para que prime en nosotros la paz.

Sobre todo, que nos contagiemos de paciencia, algo que est en nosotros cultivarla y demostrarla tambin, aunque cuntas veces reaccionamos mal ante una falla o afrenta!

Qu si nos contagiramos de benignidad tambin? Habra que renovar nuestra mente, dejar preconceptos, el juzgar, para presumir mas bien la buena fe antes que la condena.

Pero si adicionalmente nos contagiamos de bondad, sera maravilloso, porque ello nos llevara a hacer el bien -pero en serio, sin clculos mezquinos- no como muchas veces ofrece el poltico, pero no cumple; hacer el bien, pero no para salir en la foto.

Si a eso aadimos el contagiarnos de fe, muchas barreras caeran pues a la esperanza de mejores das le estaramos imprimiendo accin siendo proactivos en vez de reactivos, con lo que podramos mover montaas. Si tan solo tuviramos la fe del tamao de una semilla mostaza, la ms pequea de todas, pero que da lugar a un rbol bello y frondoso!

Mi deseo no estara completo si no nos contagiamos de mansedumbre, de esa humildad que lleva al perdn, a no ser altaneros, sino, enseables y no presumidos.

Para hacer todo lo anterior, debiramos tambin tener una dosis de contagio de templanza, de dominio propio, para dejar atrs lo iracundos que solemos ser, y convertirnos en nios (que todo lo creen, todo lo aman y todo lo perdonan).

Muchos dirn a estas alturas, que -una vez ms- estoy siendo un simple soador, un idealista, que estoy fuera de la realidad, etc. Acepto la crtica! Pretender lograr lo antedicho, humanamente no es fcil de hacerlo, es verdad, pero es verdad tambin, que es posible de hacerlo con la ayuda divina.

Todo lo que Ud. acaba de leer se conoce como fruto del Espritu Santo, la obra de Dios en quien entrega su corazn al Seor. Entiende ahora, por qu estamos, como estamos? Dios lo guarde, bendiga y prospere en el 2022!

(*) Pastor