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Duele decirlo, pero, el pan nuestro de cada da que comemos en el pas, no es 100% boliviano, cuando bien pudiera serlo. Lo dice la estadstica: resulta que, la deliciosa marraqueta, pudiendo ser cien por ciento oriunda, es ms gaucha que boliviana. La razn? No producimos la suficiente cantidad de trigo, lo que nos obliga a importarlo para molerlo ac o -peor an- a comprar harina extranjera, principalmente argentina. Pero, ah no acaba el problema, ms bien, empieza
El conflicto Rusia-Ucrania hizo saltar las alarmas en el mundo por la subida de precios de los alimentos como la soya, el maz y el trigo, de los cuales ambos pases son productores relevantes, aumentando la presin hacia el alza vista ya en 2021, por la recuperacin econmica luego de la pandemia, sumndose a ello factores climticos en Sudamrica que mermaron su produccin.
La subida de precio de tales granos, usados no solo para la alimentacin humana sino tambin de los animales, se ha convertido en un dolor de cabeza para los productores de aves, cerdos y ganado bovino, dado el incremento de su costo, en unos casos, y su escasez, en otros, y Bolivia no es la excepcin. Los panificadores dieron el grito al cielo por la subida del precio de la harina, a lo que el gobierno contest que garantizar su provisin y la subvencin de la misma, a fin de que no suba el precio del pan en el pas.
Volviendo al tema de la marraqueta, ms gaucha que nacional, el precio del trigo argentino subi de 280 a cerca de 420 dlares la tonelada por causa del conflicto blico, habida cuenta que Ucrania es un gran productor y exportador del cereal.
Cmo evitar indeseadas situaciones como stas, donde el Estado boliviano debe subvencionar un bien extranjero comprndolo caro para venderlo barato en el mercado nacional? Fcil: incentivando la produccin en el pas.
La mejor forma de garantizar el autoabastecimiento es aumentar la escala de produccin y la productividad del cultivo, lo que se puede lograr con la ciencia, la tecnologa y la agricultura de precisin, que garanticen al agricultor el retorno de su inversin, algo que merecera la mayor atencin, siendo que en Santa Cruz el trigo es un cultivo de invierno que rota con la soya de verano. Pregunto: Qu es mejor? Subvencionar al productor extranjero o incentivar al agricultor y la agroindustria nacional? Cmo se podra inducir una mayor produccin de trigo?
El incentivo tendra que ver bsicamente con garantizar la seguridad jurdica para la tierra y la inversin agrcola; permitir el uso de la biotecnologa, v.gr., para un trigo tolerante al stress hdrico; precio de garanta; acceso al crdito y seguro agrcola; y, frenar el contrabando que ejerce una competencia ilegal y desleal.
Segn la Asociacin de Productores de Oleaginosas y Trigo (ANAPO), la demanda interna de trigo ronda las 700.000 toneladas/ao, cubrindose unas 300.000 toneladas con trigo nacional (73% producido en Santa Cruz), mientras que las restantes 400.000 toneladas se dan va importacin legal y por contrabando (principalmente, harina de trigo).
Segn datos del INE, entre el 2006 y 2020 -en nmeros redondos- Bolivia pas de producir 120.000 a 311.000 toneladas de trigo (Santa Cruz subi de 82.000 a 229.000 toneladas); el rea de siembra pas de 101.000 a 205.000 hectreas (Santa Cruz, de 48.000 a 135.000 hectreas); la produccin de trigo nacional sum 3,2 millones de toneladas en dicho perodo (Santa Cruz aport con 2,5 millones); la importacin de trigo en grano sum 418 millones de dlares por 1,6 millones de toneladas, mientras que la harina importada demand casi 1.400 millones de dlares por 3,8 millones de toneladas.
El pasado ao gastamos 107 millones de dlares importando casi 321.000 toneladas de trigo y harina, un 97% de origen argentino.
Por eso es que nuestra marraqueta resulta ser ms gaucha que boliviana, aunque, con polticas pblicas inteligentes, bien pudiera ser 100% nacional ahorrando divisas y generando miles de empleos para los bolivianos.
(*) Economista y Magster en Comercio Internacional