Domingo 08 de febrero 2026

Estamos perdiendo el juicio



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Para quienes no han comprendido, o no han asimilado todava el reciente fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya sobre el Manantial del Silala, es importante puntualizar que esta sentencia significa el clavo que faltaba al fretro de nuestra mediterraneidad geogrfica y espiritual.

Es ms, dicho veredicto significa el precio que los bolivianos estamos pagando por haber instalado en el Palacio Quemado, hace ms de una dcada y media, un gobierno de avezados leguleyos que, bajo una extraa y singular doctrina de un pachamamismo socialista y oclocrtico, se han dado a la tarea de reivindicar una supuesta deuda social de hace 500 aos, contrada por los conquistadores espaoles y sus descendientes, por discriminacin y vejmenes sufridos.

Para dicho fin, lo primero que hicieron fue convertir el poder judicial en una especie de sicariato judicial que someta, a travs de sus fiscales y jueces venales, a cuanto opositor ellos consideren a su rgimen, y establezca las bases de una permanencia indefinida en el poder, lo que se uni a una bonanza econmica nunca vista en la historia, generada por el alto precio de nuestras materias primas, el prodigio de la agroqumica, y las ltimas gotas de leche de la vaca venezolana, que iniciaron el famoso programa Bolivia Cumple, Evo Cambia.

Con la misma vocacin de tractoristas, con la que irrumpieron en la justicia a lo interno de nuestra nacin, y pensando que esta estrategia les reditara los mismos frutos polticos y econmicos, allende nuestras fronteras, estos doctores de la ley echaron mano a nuestro centenario reclamo martimo, valindose de la ignorancia supina de su Jefazo, a quien le prometieron un monumento en bronce y su infalible paso a la inmortalidad. En un frentico rapto de embeleso, el futuro benemrito y hroe de la Patria, parafraseando a Melgarejo anunci: el Tratado de Paz, firmado con Chile en 1904, ha muerto, y era menester enjuiciar a Chile, acudiendo a los estrados internacionales de La Haya.

Fue en ese preciso instante cuando comenz nuestra ordala jurdica. No solo perdimos nuestra histrica aspiracin de recuperar una salida al mar, sino que el tiro nos sali por la culata, al ser enjuiciados por los chilenos por la tenencia de las Aguas del Silala, que hasta ese instante slo discurran plcidamente por nuestro territorio. Hoy, Evo Morales culpa a su excanciller David Choquehuanca de haber perdido el Juicio y, lo peor, una accin transaccional con Chile que habra significado 6 millones de dlares anuales, para Potos.

Como un trgico colofn shakespeariano, la Diputada masista Deisy Choque, Jefa de bancada del MAS por Santa Cruz, confes a un importante medio de prensa lo siguiente: A Evo no le importa nadie, slo l, y que la poltica es un aprendizaje de la decepcin, pues en la celda de la prisin en la que estaba recluida por casi nueve meses descubri que la admiracin por su lder tena fecha de caducidad. T no deberas salir de la crcel por el bien del instrumento, escuch de una de sus compaeras del MAS. Seales inequvocas de que estamos perdiendo la razn, perdiendo la cabeza, en sntesis, estamos perdiendo el juicio.