Loading
Algn asesor tendra que decirle al presidente que si se propone decir que todo est de maravilla en la economa, no apruebe medidas capaces de crear pnico.
Tiene que hacer lo que dice. O decir lo que se propone hacer, porque de lo contrario, si dice una cosa y hace otra, refuerza el criterio nacional de que no hay gobierno.
Un criterio que se basa en observar al presidente tan afanado en pelearse con su mentor, con su tutor, usando acusaciones cruzadas que aluden a iniquidades, lo que no le dara tiempo para dedicarse a gobernar.
No digas que la subvencin de los combustibles se mantendr normalmente si al da siguiente tus colaboradores van a anunciar que la venta de gasolina en las fronteras estar restringida.
Pero sobre todo no hagas esos anuncios sobre los combustibles sin incluir restricciones severas para quienes los usan para producir pasta base de cocana en el Gran Chapare, salvo que lo hagas para no molestar a tu mentor.
Es cierto, la herencia econmica que ha recibido el presidente es muy pesada, producto de una psima gestin de un ministro de economa que estuvo en el cargo durante trece aos.
Pero es mejor no buscar a los culpables del pasado, para lo que, en este caso, bastara con que se mirara en el espejo, sino ver qu se puede hacer para salir de este atolladero.
No hay dlares y el gobierno dice que en mayo los entregar, pero ocurre que la industria boliviana requiere, ahora, en este momento, dlares para producir, incluso cosas que luego se han de exportar.
El presidente dice que las monedas que predominan en el mundo son reemplazadas por otras, y que la suerte de la libra esterlina ser repetida por el dlar de Estados Unidos.
El problema es que los dlares, los odiados dlares, hacen falta en este momento, ahora mismo, para importaciones imprescindibles, para el comercio normal, para vender o comprar casas, departamentos, autos, legales o chutos.
No digas que todo es normal si sabes que el FMI ha informado que el crecimiento de la economa ser de solamente 1,8%, y no de 4,8%, como dijo tu gobierno.
Quiz haga falta que cese la guerra interna en el MAS, para que el gobierno sea capaz de dedicarse a las cosas importantes.
Salvo que, en un gesto de honradez, inconcebible para un masista, anuncie que ha llegado a la conclusin de que el proyecto de su partido se ha agotado, porque slo sirvi para el enriquecimiento de unos cuantos, como admiti Carlos Romero, y que ya no tiene nada para ofrecer al pas.
No sera una sorpresa para nadie. Una era habra pasado. La Repblica de Bolivia se habra impuesto nuevamente, como en otras oportunidades.
Siglo21bolivia.com