Sábado 05 de abril 2025

Los horrores de Hannibal Gadafi: historias de abuso y dolor

Shweyga Mullah ofrece un gesto de bienvenida a sus visitantes en un hospital para quemados de Trípoli. Su cabeza está cubierta con nuevos vendajes, y su frágil cuerpo se encuentra bajo una sábana roja, mientras comienza a ganar lentamente su dignidad.


  • 03-09-2011
  • en

3484 vistas

[Estamos en WhatsApp. Empieza a seguirnos ahora]

Shweyga Mullah ofrece un gesto de bienvenida a sus visitantes en un hospital para quemados de Trípoli. Su cabeza está cubierta con nuevos vendajes, y su frágil cuerpo se encuentra bajo una sábana roja, mientras comienza a ganar lentamente su dignidad.

Las lágrimas le recorren las mejillas, pero ya no de dolor, si no de alivio. Ella está agradecida con todos los que la ayudaron en su sufrimiento. Ora a Dios para curarse y regresar con su familia en Etiopía.

Mullah trabajó como niñera para dos de los nietos del líder libio Moammar Gadafi. Cuando no pudo hacer que uno dejara de llorar, Aline, la esposa de Hannibal, hijo de Gadafi, la bañó con agua hirviendo.

Periodistas de CNN la descubrieron en la lujosa casa de Hannibal luego de que fuerzas rebeldes tomaron Trípoli, y de que él y su esposa huyeron a Argelia.

El cuero cabelludo y el rostro de Mullah eran un mosaico de heridas que convirtieron su cara en algo grotesco. Aun cuando las heridas fueron causadas hace tres meses, ella todavía tenía un considerable dolor.

“Creo que es un crimen contra la humanidad”, dijo Naji Barakat, el nuevo ministro libio de Salud.

Aparentemente, no fue solo Mullah quien sufrió como sirviente de la familia de Hannibal Gadafi. Un hombre que estaba muy temeroso como para revelar su nombre, llevó a los reporteros de CNN a otra propiedad de Gadafi, una villa con altas paredes, donde se cometieron más abusos contra la servidumbre.

"Shweyga no es la única”, afirmó, y describió a un hombre sudanés que también fue quemado con agua hirviendo luego de que quemó una camiseta que estaba planchando.

Los extranjeros se llevaron la peor parte de los abusos, afirmó.

Otra niñera extranjera contactada por CNN describió a Aline Gadafi como una "sádica" y una mujer “psicológicamente enferma”.

Un cuarto en la villa parece respaldar las palabras de la niñera: una celda de prisión en una casa privada.

De regreso en el hospital para quemados, Mullah enfrenta meses de recuperación y cirugía. Su historia ganó mucha respuesta del público. Hasta ahora, la gente ha donado más de 16,000 dólares para su cuidado.

Ahora CNN trabaja con varias agencias para asegurar que Mullah obtenga el cuidado adecuado, y que pueda regresar con su familia luego de la pesadilla que vivió con los Gadafi.


Más contenido de

Anuncio