Miércoles 04 de marzo 2026

Crisis total en la calle Ayacucho

El entorno de Edmand Lara bajo fuego: Revelan quiénes manejan al vicepresidente



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La Vicepresidencia de Bolivia atraviesa su crisis de legitimidad más severa tras las explosivas declaraciones de Freddy Vidovic. El exsecretario general, quien fuera el abogado personal de Edmand Lara, rompió el silencio para denunciar que el mandatario se encuentra "inducido al error" por un entorno cerrado que ha dinamitado la credibilidad técnica de la institución.

Esta situación, analizada bajo la lupa de La Mesa de Análisis, identifica un quiebre irreversible en la gestión de Lara. La salida de Vidovic no es una simple dimisión, sino una advertencia pública sobre cómo el segundo hombre del Estado ha permitido que su despacho se convierta en una oficina aislada de la realidad administrativa y legal del país.

Vidovic puso nombre y apellido a los responsables del desastre: Susana Rojas, jefa de gabinete, y Fabián Miranda, director jurídico. Según el excolaborador, este dúo mantiene un control absoluto sobre el Vicepresidente, generando problemas en lugar de soluciones y provocando fallos procesales que han paralizado la operatividad de la entidad.

Desde la otra acera, Edmand Lara sostiene que la crisis no es interna, sino producto de una "venganza" política del presidente Rodrigo Paz. El mandatario afirma que el Decreto Supremo 5552 fue diseñado específicamente para asfixiarlo económicamente y eliminar cargos clave, como el que ocupaba el propio Vidovic antes de alejarse.

Sin embargo, las críticas apuntan a un pésimo asesoramiento que ha llevado a Lara a cometer actos calificados como "vergonzosos". Uno de los puntos más cuestionados fue el uso de TikTok para solicitar reuniones con ministros, una vía informal que ignora los procedimientos estatales y evidencia el desconocimiento técnico de su equipo jurídico.

La falta de una estructura institucional sólida ha impedido que la Vicepresidencia acceda a recursos y personal de manera legal. Mientras el entorno de Lara se enfoca en la confrontación mediática, la institución pierde la oportunidad de influir en temas críticos como la gestión de carburantes o la fiscalización de las empresas estatales.

La desconfianza en el equipo de Lara no es nueva. En diciembre de 2025, el abogado Jaime Soliz ya había advertido que el Vicepresidente estaba rodeado de "vividores", señalando irónicamente a Vidovic en ese entonces. Hoy, es Vidovic quien utiliza términos similares para describir a quienes se quedaron junto al mandatario en la calle Ayacucho.

La parálisis administrativa es tal que no se ha podido presentar la nueva estructura orgánica necesaria para reactivar los desembolsos del Tesoro. El "atrincheramiento" de los asesores Rojas y Miranda ha creado un muro que impide la llegada de criterios técnicos externos, profundizando el aislamiento político del Vicepresidente.

Para los analistas, Lara ha quedado atrapado en su propia narrativa de persecución, alimentada por asesores que prefieren el conflicto al ordenamiento jurídico. La incapacidad de gestionar su propia oficina mediante las vías formales lo coloca en una posición de extrema debilidad frente al resto del gabinete del presidente Paz.

Para cerrar, la Vicepresidencia de Bolivia se ha convertido en un barco a la deriva donde los capitanes prefieren las redes sociales que la ley.

El Dato de Cierre: Con la salida de Vidovic, Edmand Lara ha perdido al último de sus operadores jurídicos de confianza, quedando bajo el control exclusivo de los dos funcionarios señalados como responsables de su caída.


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