Martes 12 de mayo 2026

El juramento y la mamadera



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Si hay algo que sobrepasa los lmites de nuestra paciencia poltica y ciudadana, es la inveterada costumbre que tenemos los bolivianos de jurar por cualquier cosa. Es ms, lo engaoso de este trmite es no saber por qu diablos juran ya que no cumplen nada de lo que han comprometido, incurriendo en flagrante delito de perjurio.
 
Empero, esta prctica, se hace ms obsesiva cuando de asumir un determinado cargo se trata. Desde la toma de posesin del Presidente de la Repblica, pasando por la de los ministros, hasta la del elemento ms pinche de la administracin pblica, esta debe venir obligatoriamente acompaada de un solemne juramento.

Dicha costumbre sera  plausible y comprensible si obedeciese a cdigos o normas de procedimiento bien establecidos, sin embargo, en el transcurso de nuestra vida republicana y ahora de Estado Plurinacional, vemos azorados que cada vez se trata de innovar ms esta prctica de reafirmacin solemne. De esta manera, las frmulas y costumbres del juramento van variando de acuerdo al gusto y sabor de cada jurador. Los hay aquellos que cindose a las aejas normas de solemnidad cristiana del acto, forman una cruz con el pulgar y el ndice, donde proceden a depositar su sculo, olvidando que el propio Jesucristo nos dice: No juren... Baste con decir claramente si o no pues lo que se aparta de esto es malo (Mateo 5:34-37)

Desde 1952, que marca la liberacin del indio de las odiosas prcticas del pongueaje, la bsqueda de originalidad en el juramento se inici con la V de la victoria, introducida por el MNR, en un remedo flagrante del smbolo utilizado por Winston Churchill en Inglaterra, ocho aos antes, realzando sus hazaas en la segunda guerra mundial. Desde entonces, hemos podido observar la proliferacin de procedimientos que haran parar los pelos a un calvo.

Existen algunos congneres que levantan el puo, sea izquierdo o derecho, como seal de un atesmo a ultranza. Esta prctica suele venir acompaada de un ligero toque en la verija con la mano desocupada. Hay quienes se ponen la mano al pecho o la colocan sobre una Biblia o una Constitucin. Estn aquellos que se arrodillan o extienden la mano en un tpico signo nazi y ltimamente, los militantes masistas que alzan el puo izquierdo y con la mano derecha se oprimen el pecho, en una pose que semeja a la de los pasajeros de colectivo que viajan cuidando su billetera.

Como uno nunca termina de aprender y de observar actos inslitos y como en Bolivia lo que no ocurre es raro, en medio de toda esta diversidad de jureros, hace unos das atrs  tuvimos la oportunidad de presenciar la toma de posesin del flamante gabinete, donde una ex ministra de cultura, en un descarado sincretismo quiso innovar la frmula, haciendo la seal de la cruz con una mano y el puo en alto con la otra. Seguidamente, procedi a besar o mamar el pulgar en  un acto que todava concita la curiosidad de la gleba.

Hay quienes sostienen que se trata del signo de una secta masnica secreta. Los hay aquellos que afirman que se trata de una enviada del Cdigo Da Vinci y finalmente, no faltan los eternos irreverentes que aseveran tratarse de una inequvoca seal del juramento y la mamadera.