Domingo 10 de mayo 2026

Victoria de los Tipnis indignados



140 vistas

El movimiento de los indignados, que viene sacudiendo a ms de 950 ciudades de todas las latitudes del planeta, pareciera haberse hecho presente en Bolivia encarnado en los indgenas marchistas de tierras bajas que, sin los sofisticados medios de comunicacin electrnica con que cuenta la red social, han sido capaces de aglutinar a millares de paceos dispuestos a secundar su heroica caminata.

Son ms que suficientes los motivos que el gobierno se ha empeado en mostrar a la poblacin, para que sta se organice en ese tipo de manifestaciones. Ayer fueron los movimientos contra las autonomas, luego las masacres protagonizadas a nombre de la defensa de la democracia como: Huanuni, Pando, Santa Cruz, la Calancha, Caranavi; a las que se sumaron: el gasolinazo y la feroz azotaina de indgenas en Yucumo, para concluir siempre con la consabida retractacin de volver a fojas cero, como si nada hubiese ocurrido.

Con sobrada inteligencia, seguramente atribuible a la mayor cuota de oxgeno que poseen en el cerebro los indgenas de tierras bajas, al finalizar su marcha stos se abstuvieron de llegar al seno del Collado, en medio de la contramarcha subsidiada por el gobierno en el da de las elecciones judiciales, a fin de evitar acusaciones infundadas de sedicin u otra sangra insulsa que arroje cadveres sin motivo. De esta forma, en su pacfico y apotesico ingreso a La Paz le arrebataron al gobierno la bandera del indigenismo y la defensa del medio ambiente, convirtindose en los verdaderos articuladores de la alianza de todos los pueblos de la bolivianidad.

Es ms, demostraron al mundo entero que los argumentos de su protesta estn basados en hechos irrefutables como: la desaparicin de 8 comunidades indgenas del parque, en el lapso de 6 aos, causada por los asentamientos cocaleros y el establecimiento en el corazn mismo de ste, de crteles del narcotrfico que acaban de ejecutar el asesinato de humildes policas que patrullaban la zona. Esperamos que estos bandidos, ahora prfugos, no apelen al fcil expediente de constituirse en una guerrilla de liberacin nacional para acogerse a la justicia poltica y acabar algn da en el bronce, en lugar de nuestros heroicos soldaditos.

Salvo que poderosos intereses empresariales, cocaleros y agroqumicos hubiesen mediado para apoyar ese  obstinado propsito de que la carretera atraviese la loma sagrada del territorio indgena y parque nacional Isiboro Scure, no nos explicamos como S.E., despus de dos meses, recin ayer haya determinado anular ese proyecto que le cost semejante desgaste poltico y peor an, teniendo la seguridad de que al final, la victoria sera de los TIPNIS indignados.