Los periodistas no tendran que ofenderse cuando el vicepresidente les cuenta cosas inverosmiles, porque podran no serlo.
Esta vez cont la historia de una hazaa de la que nadie saba. Un prodigio que ya quisieran descifrar en todos sus secretos los agentes de bolsa, los expertos en marketing de materias primas del mundo entero.
Todos ellos querran saber cmo se hace para que los precios en el London Metal Exchange (LME) suban de pronto despus de haber estado deprimidos, y cmo hacer que los chinos decidan, saliendo de la modorra y la parlisis del comunismo, comenzar a consumir y a poner en aprietos a los aparatos de produccin de las materias primas del mundo.
Dijo el vice que los anteriores gobiernos bolivianos desahuciaron a la minera, cuando dijeron que la minera, y el pas, se estaban muriendo.
Y entonces, Chapuln colorado!, lleg el MAS. Y devolvi la confianza a la minera. Le dijo: levntate y anda. Y el milagro se produjo. La minera anduvo.
Entonces, con la minera ya caminando sana y salva, recuperada del estado de coma en que haba cado, el milagroso MAS decidi, como un dios justo y generoso, entregar la actividad a todos, no slo a las empresas, sino tambin a las cooperativas.
Eso s, el vice dijo que el MAS invent las cooperativas. Antes estaban prohibidas, porque la minera deba estar en manos de muy pocos. Las decisiones deban tomarse en oficinas cerradas, en reuniones exclusivas a las que no podan acceder las cooperativas.
Ahora, las decisiones se toman en las calles. A veces, es cierto, hay accidentes y muere alguno que otro, pero el debate es abierto, totalmente democrtico. Un poco estruendoso, pero democrtico.
Me imagino el rostro de los reporteros que estuvieron escuchando, en vivo y en directo, esta historia fantstica del vice.
Y me imagino a los masistas, que deben mirar con asombro estos despliegues de oratoria increble, estas explicaciones sobre el dominio que tiene su partido sobre los precios internacionales, que para otros es un arcano.
Es una cuestin de fe. Puedes o no puedes creer. Pero el MAS fue capaz de influir en el LME, en la bolsa de Chicago, en Pars, en Tokio, para que las materias primas se coticen en niveles increbles.
Si no fuera cierto, habra que felicitar al vice por haber inventado una historia tan fantstica. No es ciencia ficcin, es poltica ficcin.
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