Jueves 07 de mayo 2026

Quinientos millones cuesta la cuota



138 vistas

Lo que cuenta en el manejo de la economa no son las intenciones sino los resultados. Bolivia tiene desde hace seis aos una poltica econmica pendular, contradictoria e ineficiente.

La afirmacin de la ineficiencia se demuestra al comparar los niveles que han alcanzado las reservas internacionales y el supervit comercial con la conversin de la base econmica extractiva en un proceso de industrializacin estratgica.

Los efectos originados por los precios internacionales de nuestras materias primas: gas y minerales, no han servido para mejorar la infraestructura productiva, para tener una base energtica slida y reconvertir la produccin agrcola con el fin de lograr consolidar la soberana alimentaria.

No se trata de propagandizar la cuantificacin de las reservas internacionales o los supervit logrados, como si ellos en s mismos lo fueran todo. Un gobierno serio habra utilizado esos supervit en un proceso de liberalizacin econmica, basado en los cimientos de una economa que crea valor agregado y desarrolla las potencialidades que tenemos en nuestros factores productivos.

Lejos de ello, se regodean con cifras sin aplicar una poltica econmica coherente. Es el caso de los hidrocarburos, cuyo trato ha sido la conversin de nuevos contratos con las empresas petroleras, por los cuales se viene pagando costes contables como retribucin a su presencia administrativa sin ningn correlato en la inversin. Es el caso del proyecto para crear hierro en base a las reservas minerales que tenemos en el Mutn, un fracaso. Es el caso del proyecto del Litio, es el caso de las plantas de conversin gasferas, es el caso de las minas recuperadas por la COMIBOL y que ahora arrojan perdidas y es el caso de las expropiaciones mineras con resultados nefastos para el erario nacional.

Ante un panorama tan desolador, tan deprimente, en el manejo econmico, las ocurrencias parecen no tener fin, pero los objetivos, planes y estrategias brillan por su ausencia. Se gobierna con ocurrencias, no con polticas.

La ltima ha sido la colocacin de 500 millones de dlares en el mercado del dinero, a una tasa anual de 4. 8 por ciento, es decir un endeudamiento absurdo que no es necesario y por el cual deberemos pagar, segn el propio Ministro de Economa Arce 24 millones por ao, es decir 240 millones en los diez aos que tienen estos bonos de plazo. La mitad del dinero de estas colocaciones deber devolverse como intereses. No solo esto, sino que el gobierno pide dlares al resto del mundo y en Bolivia aplica medidas monetarias que tienden a bolivianizar la economa, es decir a desincentivar el dlar para favorecer el boliviano, otra contradiccin que no se explica. Y por ltimo el uso de este dinero, no hay un proyecto concreto al cual est destinado esta deuda.

No debemos olvidar que con esta accin se hace a un lado a las AFP en la obtencin de rendimientos que aseguren mejores pensiones a los jubilados, cada ao, los rendimientos son menores y por tanto pierden los trabajadores. De seguir as en diez aos el sistema no resistir la brecha entre la demanda de pensiones dignas y la oferta real de ellas.

Estamos ante un abuso irracional de los dineros del pueblo. Hace seis aos que se realizan compras al amparo de un decreto que libera de la licitacin respectiva y que ha sido usado en la compra de aviones presidenciales y satlites, en la conformacin de empresas estatales que hasta ahora no dan resultados. Este paquete de malos manejos econmicos si tendramos un Congreso serio habran ocasionado ya hace rato un juicio de responsabilidades al Presidente y su gabinete.

Hay corifeos que aplauden y hasta justifican el mal uso de los recursos del Estado. Y quieren hacernos creer que 500 millones de dlares no es nada, para recuperar la credibilidad de los inversores en Bolivia. Nada ms lejos de la verdad. Si bien es cierto que existe inversiones buscando rendimientos altos, no lo es menos que la Constitucin Poltica del Estado no garantiza estas inversiones en caso de controversias al inversor, pues este tendr que sujetarse a la jurisdiccin nacional. Y este pequeo detalle parece que no conocen los tomadores de estos bonos,  que se han contentado con mirar las cifras macro de la economa, una muestra ms de la falta de honestidad de las calificadoras de riesgo que trabajaron en esta colocacin.

Por ltimo la contradiccin poltica de un gobierno que reniega del capitalismo, que abjura de su filosofa, que pide al mundo acabar con el sistema y que a pesar de todo eso paga 500 millones de dlares para formar parte del club de los privilegiados.
No necesitamos de mayores pruebas para demostrar que estamos ante un gobierno que no tiene coherencia alguna, que le miente al pueblo y le engaa con un discurso en los balcones y con otro en los pasillos palaciegos.