Jueves 12 de marzo 2026

Diferencias que marcan



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La ceremonia de juramento del 44 Presidente de los Estados Unidos Barak Obama, se cumpli en fiel mandato a su Constitucin, reafirmando los valores y principios del pueblo norteamericano. La libertad y la justicia como pilares fundamentales del Estado de Derecho, se ha repetido una vez ms.

No podemos dejar de comparar la solidez institucional, que es producto del respeto irrestricto al mandato constitucional por sus lderes en Norteamrica, con la debilidad institucional que observamos en Latinoamrica, fruto del continuo desconocimiento de los preceptos constitucionales y del imperio de la voluntad de sus lderes, que se sienten todopoderosos y que se sitan por encima de la ley.

A nadie se le ocurrira en los Estados Unidos plantear la tesis de que siendo el Presidente un ciudadano reelegido no necesita juramentar o que lo podra hacer cuando le venga en gana o a ningn Presidente de ese pas, se le ocurrira decir yo le meto noms y que luego lo arreglen mis abogados que para eso estudian

Por supuesto que no tenemos precedente de que un Presidente norteamericano una vez reelegido haya pretendido modificar la constitucin para volverse a reelegirse. En cambio en Latinoamrica esta es una prctica poltica continua.  Diferencias que marcan las distancias y que explican el progreso de una sociedad frente a otra.
Los Estados Unidos se aprestan a enfrentar cambios muy importantes en el orden econmico, por el impulso tecnolgico que le dar a la produccin de energa, y por el cuidado que pondr en la economa de las clases medias para hacer frente a la crisis actual, adems de privilegiar en el orden internacional el dialogo y la negociacin antes que la imposicin.

Es entonces importante tener una nueva lectura en el orden del relacionamiento diplomtico. Lo que definir posibilidades en el futuro. Pienso en la urgencia de planificar la economa mirando haca el mercado internacional, en utilizar los factores productivos que poseemos, especialmente nuestros recursos naturales renovables para fortalecernos, en la urgencia de integrar el territorio nacional, en el intercambio de tecnologa y explotacin de la tierra y sus recursos.

En sentido contrario a lo que muchos plantean ahora, creo que es hora de abrir la economa, captando esas inversiones desesperadas por encontrar nichos econmicos con potencial y direccionarlas haca el cumplimiento de nuestros objetivos nacionales, que requieren de empresarios con aptitud de riesgo y de conciencia nacional.

Estamos dejando pasar una coyuntura excepcional, soportando a unos ratones parlanchines con poses de matones que vienen manejando la economa del derroche y no de la produccin y del desarrollo. Este pecado sostenido, es producto del inmediatismo histrico del que, parece,  no podemos desprendernos. La unidad nacional en torno a grandes proyectos, es lo que debe diferenciar a la nueva generacin de polticos, hay que terminar con el gasto en canchitas de futbol y comenzar a pensar en grande.