Miércoles 11 de marzo 2026

La corrupción y el proceso de cambio



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Una de las descalificaciones ms usadas por Evo Morales y su entorno masista, fue la de acusar a todo ciudadano sospechoso de ser neoliberal como corrupto. Sin distinciones ni matices. Todos fuimos, alguna vez victimas de su agresin descalificadora. Nunca tuvieron otro argumento para defender sus ideas, simplemente los dems eran unos corruptos que usaron el gobierno y el Poder para enriquecerse a costa del hambre y sufrimiento del pueblo, mientras ellos se mostraban en los medios de comunicacin como hombres sin mancha ni tacha, sin cola de paja que podan enrostrarle en la cara a cualquiera el calificativo de corrupto, maleante y sin vergenza.

Usaron esa conducta  para convencer a la ciudadana que ellos eran diferentes. Y tuvieron cobertura, recuerdo a Santos Ramrez declarando sin conocer nada de lo que deca, pero hablando a gritos sobre el uso y destino de los recursos hidrocarburiferos e insultado al ex Presidente Snchez de Lozada como corrupto, recuerdo a Evo Morales como diputado exigiendo explicaciones sobre los gastos reservados pidiendo que ese dinero se destine a hospitales y escuelas, en vez de que se reparta entre los polticos, me acuerdo de esos das en los cuales pedan por todos les medios que se rebajaran las dietas parlamentarias a la mitad y que se explicara qu se hizo con la deuda externa.

Ha transcurrido 10 aos desde aquel 2003 en el que se quebr la democracia. Y ese quiebre se justific bajo las acusaciones a todos los  partidos polticos de corruptos y con esa bandera de la lucha contra la corrupcin y fin del festn poltico de unos cuantos, Evo Morales con la ayuda y complacencia del seor Carlos Meza, prepar su ascenso al Poder.

Por eso se recibi con tanto apoyo al nuevo gobierno y este no dud en autocalificarse como un proceso de cambio. Cambio, ha sido la palabra ms usada durante estos diez aos, y por cambio  y en nombre del cambio Evo Morales ha  descalificado no solo a los gobiernos anteriores, sino la propia historia nacional y en nombre del cambio ha justificado todo, sin dejar de recordar en cada instante a la supuesta corrupcin que haba antes que l.

La corrupcin no debe entenderse nicamente como el aprovechamiento personal de los recursos del Estado, la corrupcin tiene muchas caras, una de ellas es el usar a la democracia y dentro de ella al cambio como escudo para propiciar y amparar  la corrupcin, debilitar las instituciones y ponerlas en manos de ciudadanos no idneos, designar a los decisores de los rganos de poder para que sirvan de instrumentos a la voluntad de intereses personales, construir todo un entramado institucional que los proteja y sirva a la vez de ltigo persecutorio para usarlo contra los enemigos polticos. Eso es corrupcin y eso es todo lo que hemos visto del famoso proceso de cambio.

Evo Morales debe ser juzgado a la luz de todo lo que se ha denominado proceso de cambio. Porque ha usado del mismo hasta tener el cinismo de hacer saber que el le mete noms sin importarle la ley colocndose por encima de ella en nombre del cambio. Esa conducta no puede ni debe ser justificada como un simple acto de soberbia, sino que debe entenderse como una voluntad y decisin de transgredir la ley y colocar sus intereses personales por encima de ella.

Evo Morales de esa forma se ha convertido en el centro desde el cual la corrupcin tiene carta blanca. El uso de recursos econmicos que se entiende debe administrar en nombre del pueblo, han devenido en ser dineros personales los cuales puede disponer de la forma o capricho con la que l decida. Y as como l dispone su entorno hace lo mismo, configurando una red de corrupcin con apoyo institucional. Esta red institucional ha pasado a formar parte del entramado de corrupcin.

Nos encontramos entonces no ante un acto o suceso donde un funcionario pblico  aprovecha de su pasajera posicin de decisin para utilizarla en su favor, sino ante un proyecto poltico que se sustenta en la corrupcin y que hace de ella un instrumento de dominacin social toxica, porque expande sus redes hacia otros sectores que para sobrevivir no tienen otra alternativa que formar parte de ella. Empresarios que sirven de correa de transmisin para facilitar el lavado de dinero, actividades comerciales que se utilizan con el mismo objetivo.

El convencimiento de que la corrupcin es una forma institucional de hacer las cosas se conoce como todo est bien, hay dinero y la gente est contenta Evo Morales se permite y permite que todos hagan lo mismo, que le metan noms y en esa lgica de la violacin a la ley la democracia se ha prostituido, los valores se han trastocado y los principios se han relativizado para justificar el  cambio.

La corrupcin se ha convertido en el sostn poltico del gobierno y sobre su base se ha constituido una institucionalidad afn con ella. Por eso no resulta fcil luchar contra Evo Morales, quebrar sus movimientos sociales, que reciben recursos de sus propias manos para movilizarse en su defensa convencer a la ciudadana de que el sistema es corrupto y llamar la atencin de la opinin pblica sobre este asunto, ya que cuando se lo hace hay una sensacin de lluvia sucia que mancha por igual.