Miércoles 11 de marzo 2026

Los iluminados



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Cada cinco aos la democracia boliviana elige a un ciudadano para que gobierne, es decir para que administre los intereses generales de la ciudadana y vele por el bien comn. Es tan sencillo esto que no debera merecer mayores argumentos para su comprensin. La sociedad organizada decide elegir a ciudadanos que administren, que procuren el beneficio de todos, usando de los recursos institucionales, econmicos y culturales que tenemos.

As que cuando votamos lo hacemos por aquellos que consideramos harn lo mejor. Que yo recuerde desde que la democracia se recuper en 1982 nadie pens que la eleccin peridica de ciudadanos para gobernar, inclua atribuirles el derecho a decirnos que debemos pensar y cmo hacerlo.

La democracia y la libertad son valores que se complementan, son intrnsecos entre s. No se puede comprender la democracia que restringe o anula la libertad, como no se puede entender el uso de la libertad sin el contenido de la democracia. Y uno de los valores ms importantes que contiene la democracia es la libertad  de pensamiento, de opinin, de manifestarse y expresarse mediante el uso de la palabra escrita o hablada. Que cada quien piense como quiera y exprese su pensamiento sin ninguna restriccin, tal el mandato fundamental que hace a la democracia. Si a la democracia se le quita este valor todo lo dems pierde sentido, pierde coherencia y se convierte en algo formal, sin contenido.

El comunismo se distingue por ser un sistema que restringe las libertades individuales en beneficio de la libertad comn. Los comunistas creen que la libertad social est por encima de la libertad individual. Debemos entender como libertad social, aquella que se representa en el Estado, es decir lo que hace el Estado para todos es bueno y mejor que lo que hace el individuo por s solo. El individuo es egosta, la sociedad es benefactora, por tanto, lo individual es malo y lo colectivo es bueno.

Puestas as las cosas, se entiende que el comunismo elimine la propiedad privada al considerarla un germen de individualidad que se contrapone al orden socialista. Para que este orden socialista sea, es imprescindible educar a la ciudadana en el nuevo ideario comunista, y a ello le denominan revolucin cultural. En resumen el comunismo aspira a un solo partido en el gobierno, un solo pensamiento en la sociedad y un solo sistema econmico que defina el qu, cmo y para quin se produce. El Estado lo es todo y como ese tipo de Estado lo dirigen hombres, ellos lo son todo.

Son los iluminados. Los que tienen la tea que muestra el camino y son los que deben estar a la vanguardia, delante de  aquellos a los que deben guiar. Los iluminados piensan por todos, deciden por todos y hacen de su voluntad la ley suprema. Por eso se dirigen al pueblo como profesores que ensean. Consideran que el pueblo est protegido por ellos, se sienten los custodios de su bienestar y por tanto tienen que evitar que algn desobediente confunda al resto  pensando por su cuenta.

Por decir lo que piensas sin pensar lo que dices, te castigan. Nadie puede salir del discurso pronunciado. Si ellos hablan, habla con ellos todo el pueblo. Podemos ahora entender que la Asamblea Legislativa sea una mera formalidad que sanciona la voluntad de los iluminados y que la justicia no sea ms que un instrumento que ejecuta sus sentencias.

Los iluminados se sienten y consideran todopoderosos, el mundo est llamado a seguirles. Sus decisiones son verdades y como tales indiscutibles. Por ejemplo Evo Morales es el Tata, el padre de todos, a l debemos rezarle y creerle, fuera de Evo todo lo dems es pecado, debe ser castigado. Este discurso contiene elementos que buscan ideologizar a los sectores sociales en el mbito de la fe ciega. Si te falta Evo entonces no tienes nada, perders todo, volvern los antiguos patrones para hacerte sufrir. Por eso debes dar tu vida por l.

Los iluminados sienten que nadie puede ponerles freno a sus apetitos y que en nombre de lo que ellos llaman lucha anti imperialista, dicen lo que quieren sin fijarse donde hablan y a quien se dirigen. Han perdido en su paroxismo de Poder el sentido del equilibrio, de la correlacin de fuerzas y desafan al imperio como si tal cosa los elevara a la categora de machos, sin darse cuenta de que hacen un triste papel de bravucones.