Vuelvo al oficio del periodismo independiente y del anlisis poltico crtico, como sobreviviente de una septicemia que me produjo un compromiso multiorgnico que casi me manda a la otra vida, si es que ella existiese. De ser as qu rabia me hubiera dado morirme! Entre otras razones, porque no hubiese podido seguir dando lucha contra el rgimen de Evo Morales Ayma, en cuya concepcin poltica y filosfica estn ausentes el respeto a los Derechos Humanos, al oponente poltico, al pensamiento crtico, a la prensa libre e independiente, a la transparencia en el manejo de la cosa pblica y a la prctica democrtica de alternancia en el poder, entre otras malandanzas polticas autoritarias.
Para Morales, el Vice y sus conmilitones, su reproduccin en el poder poltico no conoce lmites y cada vez se aleja ms de los trminos democrticos en que debiera darse la transicin de un gobierno a otro. Es decir, el traspaso de poder del gobierno en elecciones limpias, sin manipulacin de votos y sin observadores internacionales complacientes, dicen algunos, y otros alcahuetes a los que sumo.
Como el representante del Centro Latinoamericano y del Caribe de Demografa (CELADE) ya no importa ni siquiera su nombre. A que vino este seor, quien con el mayor desparpajo nos dice a los bolivianos que aceptemos los resultados fraudulentos dados por el rgimen? Vino a avalar sus datos sobre el malogrado censo 2012, porque entre bueyes no hay cornadas: se cuidan unos a otros pues son parte de la tolerante clase poltica y de la burocracia continental e internacional cuando se trata de preservar poder poltico, econmico, sus abultados sueldos, sus intereses y sus privilegios.
Ya antes de la desafinada voz de Celade, Naciones Unidas y el Banco Mundial, los primeros en desafinar con el sentir de la mayora del pueblo boliviano, haban respaldado los datos dados por el gobierno sobre el censo. A ninguno de ellos se les ha movido un pelo que el rgimen de Morales le haya estafado a Bolivia 360 mil habitantes ni la reduccin de la tasa de crecimiento entre 2001 y 2012, frente a datos de anteriores perodos intercensales. Tampoco que el censo se hubiera convertido desde sus inicios en un instrumento de dominacin tnico-ideolgica, para hacer prevalecer su utilitaria visin indgena-originario-campesina, amn de aymara-centrista, eliminando la categora mestiza, lo que les resulto un boomerang, pues si algo vale es que 60 % se declar mestizo en la boleta censal.
Demasiadas chapuceras, como la improvisacin, el corre-corre a ltimo momento para la seleccin y preparacin de empadronadores haba riesgo de que se perdiera el financiamiento pues el censo llevaba ms de un ao de atraso- como ausencia de boletas censales, personas sin censar en algunos municipios y en otros a medio censar; traslado marrullero de personas desde zonas urbanas hacia poblaciones rurales para incrementar su padrn y recibir ms recursos; bloqueos y problemas varios. Y todos ellos, sin haber sido tomados en cuenta por los organismos internacionales. Se llamarn a la reflexin ahora que el director del Instituto Nacional de Estadstica (INE) present su renuncia por razones de salud? Ms parece pretexto, pero el dao a la credibilidad de la institucin ya est hecho, con el concurso de su ex director, el beneplcito de la ministra de Planificacin y las rdenes de los mandamases del ms alto rango.
Otro ejemplo de desprestigio de organismos internacionales en Bolivia es el caso Porvenir en Pando, en septiembre de 2008, y el aval que una comisin de la recin creada Unidad de Amrica del Sur (UNASUR) financiada y liderada desde Venezuela por Hugo Chvez Fras (+) aval la descomunal patraa de genocidio en aquel lugar. En los hechos se trat de un enfrentamiento entre fuerzas leales al entonces prefecto Leopoldo Fernndez y otros grupos armados por el gobierno, cuyo nico fin era sacar del cargo a esa autoridad, detenerlo, meterlo preso y abrirle juicio, hace ya casi 5 aos, sin sentencia ejecutoriada, solo por ser autonomista y parte de la entonces llamada Media Luna: Pando, Beni, Santa Cruz y Tarija.
Y qu han dicho frente en las reiteradas violaciones a los derechos de los pueblos indgenas del Oriente, del manoseo a la consulta previa en el TIPNIS, incluida la brutal represin en Chaparina, en septiembre de 2011, durante la IX Marcha que exigan el respeto al territorio, a su hbitat y al ecosistema? Y qu sobre las rdenes de aprensin a sus mximos dirigentes Adolfo Chvez, Fernando Vargas y Pedro Nuni, refugiados en la sede de una subcentral del Parque y protegidos por sus hermanos indgenas.
Tampoco se les ha odo pronunciarse sobre el vergonzoso complot terrorista-separatista contra 39 ciudadanos de Santa Cruz, Beni y Pando, solo por ser autonomistas, no terroristas ni separatistas. Todos ellos sometidos a prisin, juicio, exilio, acoso y escarnio a sus familias, como a la del empresario Branko Marinkovic, ex dirigente cvico, exiliado, no fugado, como calific un desaprensivo periodista local. No se tom el trabajo de contrastar la malintencionada informacin del rgimen, que pretende involucrarlos con actividades ilcitas, ajenas a su rubro agroindustrial exportador de soya, con un prestigio de 60 fructferos aos en ese campo.
La famosa comunidad internacional mira de palco las violaciones a los Derechos Humanos que comete el rgimen, y ni se inmuta con las ltimas declaraciones del hngaro lod Tos, uno de los dos sobreviviente del terrorismo de Estado practicado por esbirros del poder poltico, en el hotel Las Amricas de Santa Cruz, el pasado 16 de abril de 2009. El escalofriante relato del joven Tos, apunta a algo que se sospechaba hace aos: que a los tres asesinados extrajudicialmente aquella madrugada, pudieron haberlos matado en otro lugar y luego sembrado sus cadveres en sus respectivas habitaciones, amn de otras aberraciones contra esos detenidos, en abierta contravencin al ordenamiento jurdico y humanitario nacional e internacional en el caso de prisioneros polticos.
El arte de la mentira en poltica, es el arte de los impostores, como son los del rgimen de Evo Morales Ayma. Dicen ellos que la pobreza ha disminuido en Bolivia, y no aclaran que no es precisamente por la generacin de industrias y empleos productivos, sino por la actividades ilcitas del contrabando, la extorsin de guante blanco y la delincuencial, amn de la cada vez ms agresiva cadena de la produccin de cocana, narcotrfico y crimen organizado.
Compran aviones y helicpteros en millones y millones de dlares, pero el rgimen no se conduele de que la poblacin carcelaria en el pas malviva con menos de 1 dlar cincuenta centavos por da, como en los pases ms pobres del mundo. Comen mal y psimamente, son vctimas de atroz hacinamiento, retardacin de justicia, estn sujetos a la ley del ms fuerte y de grupos delincuenciales, al margen de la polica y la autoridades que debieran velar por su seguridad y reinsercin social. El resultado de ese explosivo coctel de desidia son los 32 muertos y ms de 60 heridos por quemaduras en la crcel crucea de Palmasola, producto de la pelea brutal por el control del poder interno en ese penal, un inframundo que desmiente los logros que se adjudica el rgimen.
Como volv, sigo el prximo domingo porque en Bolivia todo est al revs y apesta a mentiras y ms mentiras.