Martes 24 de marzo 2026

2014: Una de cal y otra de arena...



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Cada vez que acaba una gestin vale la pena evaluar lo que se deba hacer y no se hizo; lo que se hizo bien y pudo hacerse mejor, as como lo que se hizo mal y, a partir de las lecciones aprendidas, abundar en lo bueno, evitar lo malo y corregir el rumbo de lo que se est haciendo mientras haya tiempo.

Este tipo de anlisis lo hacen las empresas cada fin de ao para saber si ganaron o perdieron y es algo que todos deberamos hacer igual para mejorar nuestra vida, la relacin con nuestra familia, nuestra situacin en el trabajo y, sera altamente recomendable que -con la mano en el pecho- lo hicieran quienes tienen la alta responsabilidad de gobernar... por su propio bien!

Que desde un punto de vista general el 2014 no fue un mal ao para Bolivia, es verdad, pero que ciertamente se pudo acabar mucho mejor el ao, tambin.

Porque -frente a los rimbombantes resultados macroeconmicos que suelen agradar a los funcionarios de los rganos rectores de la economa mundial, y que encandilan a quienes encaramados en los organismos internacionales adulan los logros de los gobiernos que pagan sus sueldos -est la evidencia incontrastable y objetiva de lo mucho que an hay por hacer, y no se hizo.

Del lado de los mritos est la danza de los macro-indicadores que tanto gusta al FMI, BM, BID y sobre todo a la CEPAL: el PIB crece ms que el promedio regional; las RIN superan los 15.500 millones de dlares; las exportaciones con otro pico de 13.000 millones; inflacin manejable de un dgito; mucho dinero en el sistema, pero...

El 2014 marcarun punto de inflexin al reconocerpor primera vez la Administracin Morales un dficit fiscal atribuible -segn dicen- al impacto de las inundaciones. De ser as cuidadito! porque si el haber gastado unos cuantos cientos de millones de dlares para enfrentar tal fenmeno climtico, contando con semejante renta petrolera y recaudaciones rcord de la ANB y el SIN este ao, qu se podr esperar a partir del 2015 si la baja del petrleo se torna estructural? Administrar bonanza es facilito, no as una crisis.

Y la preocupacin debera ser el doble cuando vemos nios en la calle haciendo piruetas hasta la madrugada, por una monedita; gente pobre hacinada en los hospitales y viejitos haciendo cola desde las 4 de la maana para ser atendidos; gente que debe esperar semanas por un simple anlisis y que se muere por falta de dinero; y, ms de dos millones de bolivianos acostndose cada noche con hambre,pese aque a la macroeconoma le iba bien...

(*) Economista, Magster en Comercio Internacional
Facebook.com/Garyantoniorodriguezalvarez
Fuente: El Deber
Santa Cruz, 31 de diciembre de 2014