Loading
La Comisin Internacional contra la impunidad en Guatemala, cuya caracterstica es ser una institucin independiente de carcter internacional, pues fue conformada por las Naciones Unidas con el gobierno de Guatemala y ratificacin del Congreso de la Repblica, con la finalidad de apoyar al Ministerio Pblico, la Polica Nacional Civil y otras instituciones del Estado en su lucha contra los cuerpos ilegales de seguridad y aparatos clandestinos, ha destapado una red de corrupcin dedicada a la defraudacin aduanera y el contrabando, que ha tocado hasta los cargos ms importantes del gobierno.
El caso ha ocasionado un terremoto poltico en ese pas, cuyas repercusiones tocan la puerta de la misma Vicepresidencia y cuyas derivaciones estn por sentirse. Allanamientos y arrestos se produjeron acusados de realizar cobros ilegales a empresarios y usuarios en los servicios aduaneros.
Esto me puso a pensar, en la situacin boliviana, donde el contrabando, las coimas que van unidas a la defraudacin en la declaracin de las importaciones, no tienen, como en Guatemala a una institucin realmente independiente, sino a ramas que cuelgan del tronco central del mismo gobierno nacional y que en vez de luchar contra ese flagelo nacional promueven Decretos que legalizan la actividad del contrabando y sus efectos multiplicadores.
Sumando a esto, la escalada de corrupcin que se ha destapado en el Fondo Indgena, donde las declaraciones de los acusados muestran la enorme cara delincuencial con la que trabajaron y trabajan todava con el pleno silencio del gobierno, la doble cara o moral con la que tratan el asunto y la insolencia con la que lo encubren, nos est mostrando una situacin ya no solo de tolerancia ante la corrupcin sino de encubrimiento desvergonzado.
Todo el andamiaje levantado con el san Benito del proceso de cambio ya no resiste ms, ante tantas toneladas de corrupcin y nadie cree a estas alturas que los originarios sean los portaestandartes de la reserva moral. Si algo comienza a revelarse como el rasgo ms profundo de estos aos de gobierno cocalero, sindical, y de los llamados movimientos sociales, es la corrupcin en todos sus niveles.
La ausencia de una resistencia social a este cuadro de descomposicin no solo tiene en cuenta la dbil oposicin poltica sino a una gran parte del tejido social que se ha permeabilizado y beneficiado con el entramado del vivir bien de manera ilegal.
En Bolivia la conducta que promueve el contrabando, la defraudacin fiscal, el uso indebido de los dineros del pueblo, el enriquecimiento fcil se ha convertido en un ejemplo que se debe emular. Y esto acta como anestesia social que no solo la debilita sino la conforma.
No tenemos instituciones que hagan su trabajo con seriedad y responsabilidad. No tenemos a una CICIG como en Guatemala, donde los resultados cuentan, aunque estos lleguen a las mximas autoridades nacionales, lo que tenemos son espantapjaros que no asustan a nadie y que gastan dinero en propaganda sin mostrar ningn resultado.