Sábado 07 de marzo 2026

Octubre sigue siendo octubre



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Octubre de 2015. Han transcurrido doce aos. Pero para el gobierno no. Octubre sigue siendo octubre. Viven inmersos en ese mes al que le han dado todos los calificativos desde el ao 2003. Lo sucedido se ha reducido a un nmero de vctimas a un juicio sin pies ni cabeza y a gritos de guerra vacos. Solo eso queda en el viento frio de esa ciudad llamada El Alto. La verdad est ausente, como todas las verdades en la historia de la repblica.

Desde octubre 2003 el mundo boliviano se ha dividido entre neoliberales y revolucionarios. Los primeros derrotados, son los malos, los otros, los vencedores se han perdido en el barro de su victoria. Estn empantanados. No pueden librarse de las cadenas con las que se envolvieron. Y han perdido el sentido del tiempo, del presente, para quedarse en el pasado.

Hubo una agenda de Octubre, hubo un traidor que dio el pasito al costado, que otorg amnista parcial a los victimarios, que les allan el camino para que tomen el Poder y que ahora es agente del gobierno que lo derroc. Otro Olaeta sin remedio.

Esa agenda fue agresivamente confeccionada por todos los que no estuvieron en octubre. Fue el resultado de la regresin que toda revolucin tiene, desde el propio vientre que reniega del hijo engendrado y dio a luz un monstruo de muchas cabezas. Esas que ahora reclaman para s el trofeo de una guerra que nunca existi.

Octubre fue el inici del retroceso, del desandar y de la mentira programada. Octubre fue, que irona, la crcel de los vencedores. Y ah estn incapaces de romper sus barrotes, de buscar la libertad y de posesionarse de lo que supuestamente ganaron.

Dan pena escucharlos gritando sus rencores y repitiendo lo mismo que desde hace ms de cien aos se dice: inclusin, industrializacin, liberacin, como si fueran cosas nuevas, nunca antes dichas y que de pronto se convirtieran en lo nuevo.

Tuvieron su oportunidad, pudieron construir y avanzar, pero se quedaron en Octubre. Bolivia sigue siendo un pas minero y gasfero, de economa extractiva, invertebrado, analfabeto. Aunque sus hijos ocupen espacios como urbes desordenadas donde la pobreza se extiende como alfombra en todo el altiplano. Y con la misma contradiccin histrica que tenemos, como una maldicin de los dioses el dinero abund en las manos equivocadas.

Pero qu podan hacer estos desdichados con todo ese dinero sin salir de la jaula en la que se encerraron? Nada. Con sus bolsillos repletos y las manos llenas de ese dinero cado del cielo, siguieron buscando al culpable, al neoliberal, al enemigo de su revolucin, al amigo del imperialismo y al vende - patria.

Y ese enemigo que ya no poda pelearles, que se fue buscando refugio, que comenz a construir su propia existencia, se hizo silencio. No volvi a abrir la boca ni se dign a mirarles. Dej que le insultaran y le persiguieran sin que todo ello le causara molestia. Han pasado doce aos y los vencedores no se cansan de buscarlo y cosa de risa, aunque saben dnde est no lo pueden encontrar. De vez en cuando un familiar suyo habla sin pensar lo que dice y dice sin pensar lo que habla. A esto se ha resumido Octubre. Al grito de guerra, al reparto del dinero y al insulto.

No se vive en el pasado si se puede construir el futuro. Los que se auto asignaron la victoria de octubre son solo zombies que asustan pero no pueden hacernos nada. Lo inslito de todo esto es que los vencedores que construyeron la crcel donde habitan quieren quedarse en ella para siempre y encerrar al pueblo junto a ellos. Repitiendo lo mismo cada da y haciendo lo mismo que dijeron que no haran. Alguna vez podremos librarnos de octubre?