Jueves 23 de abril 2026

Me quiere, no me quiere…


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Cualquier amante impaciente, se conformara con deshojar una margarita y preguntarse me quiere, no me quiere, poco, poquito, mucho o nada. Pero Evo Morales no es un amante solitario: l quiere saber si el pueblo-muchedumbre-masa lo quiere para prorrogarse unos cuantos aos ms en el poder. En ese propsito obligar a la sociedad boliviana a expresrselo en un plebiscitario referndum, en febrero de 2016.

Menos mal que, como dice Fernando Mires, Dios nos regal un programa de autoprogramacin: el pensamiento. Lamentablemente, la mayora de los informadores polticos lo mantienen desactivado. Esa insustituible ventaja, no siempre es utilizada y ms bien se diluye merced a los encargados de hacer correr la voz de los poderosos. En ese marco, se cubri la ltima violacin constitucional con cara de reforma, sin echar mano del pensamiento, esta vez crtico, cuando de lo que se trata es, por una parte, de un hecho inconstitucional y amoral solo porque Evo Morales quiere saber si el pueblo lo quiere. Y sin el menor reparo enfrenta la legalidad jurdicade la Constitucin, como derecho pblico yque le impeda ir a una nueva eleccin, van 4,con la legitimidad que podra obtener con votos, como lo ha hecho en anteriores oportunidades, siempre manchados de trampas electorales. Morales enfrenta sin el menor escrpulo el voto ciudadano, como legitimidad, contra ley, como legalidad.
Por otra parte, enfrenta a ambas contra la alternancia en el ejercicio del poder poltico. Con el control del poder Legislativo y del poder Judicial, ha violadola ley las veces que le ha sido necesario para el ejercicio del poder total sin concesiones. De ah la decadencia permanente de la democracia en estos tiempos llamados de cambio. Uno de los objetivos de ese cambio fue eliminar a todo opositor para consolidar su dominacin total. Y as se instauraron los paredones o guillotinas judiciales, amn de la extorsin delincuencial en la administracin de justicia.

Ya lo dijo en 2006, cuando asumi su primer mandato: llegamos para quedarnos y ya van 10 aos. Con envolventes trampas yrebuscada reforma constitucional mediante, va por ms. Ms que ingenuo, Morales fue franco cuando dijo: yo le meto noms y les digo a los abogados mtanle noms y despus lo legalizan, para eso han estudiado, no importa si es ilegal (Sucre, agosto 2008). Poca gente se percat del contenido de esa frase, coloquial en apariencia, pero declara proyeccin poltico-idelolgica, arropada en el socialismo del siglo XXI en ascenso, en el apogeo del populismo demagogo y sus ufanos lderes: Kirchner(+),Chvez (+), Lula, Ortega, Correa y Morales.

Paralelamente, la democracia y sus valores - respeto al pluralismo y las diferencias polticas, al pensamiento crtico, equilibrio e independencia de poderes, transparencia y rendicin de cuentas- iban de retro, mientras la corrupcin sentaba carta de ciudadana y creaba una nueva oligarqua de matiznacional-popular.
El NO crece pese al poder autoritario
En todos estos aos,la propaganda poltica oficialista y la agitacin al mejor estilo leninista, atraganta y lo nico que libra a Bolivia de ese acoso permanente es el pensamiento libre.De ah que sea tan contundente la frase de Mires, para contrarrestar y aclarar la repeticin insana de tpicos y conceptos que ms que informar, desinforman, omiten o callan, en cmplice silencio con el poder poltico.
De ah que los llamados informadores funcionales al gobierno confunden. Y lo hacenen prensa plana, radio, televisin, en las redes sociales, amn del engao reiterado en las entregas de obras del oficialismo frente a movimientos sociales festivos o al acecho. Todos en campaa para la re-re-reeleccin de Morales-Garca Lineralos mesas del futuro a costa del presente? No quieren perder su poder casi omnmodo,y como en todo rgimen autoritario y centralista, se arropa en elecciones instrumentadas, que son simple mtodo de legitimacin va el voto. Con l sevisten de demcratas, pero no son: el hbito no hace al monje.
En el pueblo-masa, nadie desea perderla pega, la prebenda y tampoco los bonos que a ttulo de distribucin de la riqueza, han paliado la pobreza, cierto, solo porque hubo recursos extraordinarios por los altos precios de minerales y gas, ya en franco declive. Qu queda tras esa dcada tan auspiciosa?Muy poca estructura productiva y menos empleos seguros. Segn un informe del PNUD, pese a la mejora de los sueldos, 11% de trabajadores asalariados tiene alguna afiliacin sindical y solo el 29% cuenta con un contrato de trabajo, signo de que sus empleos presentan algn nivel de precariedad19% de los ocupados est afiliado a una Administradora de Fondo de Pensiones (AFP) y 28% tiene un seguro de salud, lo que demuestra un cuadro de desproteccin ante la enfermedad y la vejez. (El Da, 15.12.15).
Si la poltica es la lucha por el poder, no debiera nublar el pensamiento. Por eso habr que reclamar la afirmacin de que habiendo perdido el kirchnerismo en Argentina, y en Venezuela el chavismo, en la persona de Maduro, la izquierda retrocede en Amrica Latina.Al cabo de los aos, yo, que asumo el pensamiento de la izquierda modernacon la tradicin democrticasurgida del mejor liberalismo, no llamaraizquierdaa quienes en nombre de ella han cometido crmenes de toda ndole, reales y simblicos: polticos, sociales, tnicos, econmicos, jurdicos y ambientales.
Por eso, a Morales le puede ir mal en su maniobra plebiscitaria de 2016: el NO parece cobrar ms adherentes, y nadie anda deshojando margaritas. En tanto, la sociedad boliviana espera, ms temprano que tarde, que la oposicin poltica est a la altura del desafo que supondr el post-evismo.
Santa Cruz de la Sierra, 17.12.15