Jueves 26 de febrero 2026

El invitado de piedra



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Para una persona perder el sentido de la dignidad y la vergenza es como morir en vida y ms execrable y deplorable an es perderlo, cuando se est representando un acervo social, como una familia, una comunidad y/o una nacin, pues unido a su infamia arrastra consigo el sentir de sus coterrneos.

Esa es la pattica situacin planteada por el dspota que funge circunstancialmente como presidente de la hermana repblica de Venezuela, Nicols Maduro Moros, al exponerla a la ignominia y al deshonor, al querer imponer su capricho de ser invitado a la octava Cumbre de las Amricas, que se celebrar en Lima entre el 13 y 14 de abril prximo, reunin a la que el Gobierno de Per le retir la invitacin, por haber roto el dilogo con la oposicin y haber convocado de manera anticipada unas elecciones presidenciales en su pas, fijadas para el 22 de abril prximo.

Dicha decisin de que la presencia de Maduro no ser bienvenida fue ratificada por la ministra de Relaciones Exteriores del Per, Cayetana Aljovn, durante la reunin del Grupo de Lima que respald unnimemente dicha determinacin. Asimismo, la decisin peruana logr el apoyo de la Comisin de Comercio del Parlamento Europeo a travs de un comunicado que seala que la exclusin de Maduro muestra el alto estndar democrtico que se requiere en la octava Cumbre de las Amricas.

Para fines ilustrativos recordemos que dicho Grupo fue creado con Argentina, Per, Brasil, Canad, Chile, Colombia, Guatemala, Costa Rica, Mxico, Honduras, Panam y Paraguay, ante la imposibilidad de aprobar resoluciones sobre Venezuela en el seno de la Organizacin de Estados Americanos (OEA) por el bloqueo de los pases caribeos.

Lo paradjico de este inslito impasse radica en que el tirano de marras insiste pertinazmente en obtener dicha invitacin, an a costa de presentarse en ella por tierra, mar o aire, aunque no lo quieran, ni a l, ni a cualquier audaz acompaante que pretenda saltarse la torera

Tal embarazosa situacin se habra podido evitar si el intruso se hubiese dadosiquiera ala tarea de consultar El Manual de Urbanidad y buenas maneras, de un celebrrimo venezolano, Don Manuel Antonio Carreo Muoz, cuya lectura le habra ahorrado a l y a esa amada patria, pasar por semejantes escenarios bochornosos y, porqu no decirlo, quizs tambin le habra servido para enterarse de que antes de su calamitosa llegada y la de su pandilla, hubo una gran plyade de venezolanos que le dieron lustre, honor y gloria a la cuna de los libertadores deAmrica.

A la luz de lo expuesto, sera un despropsito forzar un cambio en la irreversible determinacin del gobierno peruano y de los participantes a la mencionada cumbre, a riesgo de recapitular la misma suerte de los comediantes en las obras de Tirso de Molina y Jos Zorrilla El invitado de piedra.