Miércoles 25 de marzo 2026

Exprópiese



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Los venezolanos que ahora parten al exterior en cantidades que compiten con el xodo sirio deben recordar, quiz con amargura, los das en que Hugo Chvez caminaba por las calles de Caracas rodeado de sus serviles y ordenando exprpiese mientras sealaba algunas casas de propiedad privada.

O cuando amenazaba desde la televisin a empresarios y banqueros con arrebatarles sus propiedades, dndoles horas para que lo entreguen todo, y se marchen. Y la gente aplauda.

Todo esto, dirn ahora estos venezolanos, fue creando el actual infierno que es Venezuela. As se fabrica un infierno, un desastre, una pesadilla. Fue, en pocas palabras, una guerra contra la propiedad privada.

Dice el antroplogo ruso Sergei S. Vasiliev que la mayor revolucin de la historia de la humanidad la hicieron los griegos cuando, 500 aos antes de Cristo, inventaron la propiedad privada. Y que desde entonces se dibuj un meridiano que pasa por Atenas y que seala, hacia el occidente, a los pases donde existe propiedad privada y hacia el oriente a aquellos donde se habla de propiedad comunitaria.

Es cierto, en casi todos esos pases donde se habla de propiedad comunitaria slo se habla de ella, porque, en realidad, los jerarcas que as hablan estn pensando en la propiedad privada de ellos mismos, como se descubri cuando la URSS se convirti nuevamente en Rusia en 1991. O los chinos, donde tambin se aplica aquello de que la propiedad es comunitaria para todos, menos para los del partido. O en Cuba.

Y as llegamos a Bolivia. Ahora, el gobierno ha creado un esquema por el cual las empresas privadas que se encuentren en problemas sern transferidas a sus trabajadores.

No ser la suerte, o los dioses, que decidan el momento de esas transferencias. Ser, en muchos casos, el sistema tributario asfixiante, como lo definen los empresarios, y como lo acreditan el Banco Mundial y el BID. Bolivia, dicen estos organismos, es el pas donde se paga los mayores impuestos de Amrica latina y el Caribe. Y eso que no toman en cuenta las multas y sanciones que cobra el SIN con sadismo.

Entre las condiciones que se deben dar para que se produzca aquella transferencia se menciona, casualmente, que se declare un estado de quiebra, junta de acreedores

Si una empresa recibe de pronto una multa, entra en situacin de quiebra, la orden de exprpiese ha llegado de manera ladina, taimada, disimulada, solapada, no a gritos. Cuestin de estilos.
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