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Hay un peligro que se cierne sobre Bolivia y es el retorno poltico de la derecha. Micrfono en mano y con voz temblorosa el vicepresidente Garca Linera repite: esa pena tengo. La invocacin fue hecha en Montero ante una concentracin de campesinos y militantes del MAS, son giras electorales en las que est embarcado junto con Evo Morales para pedir el voto a una repostulacin ilegal.
Arenga a los que le escuchan sobre las inminentes, segn l, polticas que esa derecha tomara si ganan las elecciones: devaluacin monetaria, aumento de tarifas elctricas, eliminacin de bonos, todo para favorecer a los ricos y perjudicar a los pobres.
Conoce a detalle el programa econmico de sus adversarios, advirtiendo que las tarifas elctricas se multiplicaran por cuatro o cinco, que la devolucin de una casita de diez mil dlares se convertira en una de siete mil y as una por una desgrana las desgracias que vendran si la derecha gana, no permitan que unos abusivos les quiten lo que por derecho les corresponde advierte con trmula voz.
La farsa tiene ya trece aos y no cesa. Desde que fue elegido vicepresidente como segunda opcin, ha tenido un comportamiento de genio superior y visionario sin discusin, aunque su realidad sea distinta; ni genio, ni visionario ni siquiera inteligente, el tiempo se encarg de develar sus falsificaciones ideolgicas y materiales, engaos planificados para mostrarse en sociedad como profesional de xito y de enormes conocimientos, cuando en realidad solo venci el bachillerato. Este personaje viene gobernando Bolivia desde hace trece aos, junto con el presidente que no ha terminado ni el bachillerato. Bolivia ha cado en manos de dos impostores, qu desgracia mayor podra pedir una sociedad.
Siendo as un hombre de pocos conocimientos, con gran facilidad de palabra y con talento para hilvanar frases e ideas sin ninguna coherencia, cree que puede conocer hasta lo que piensan sus adversarios y por supuesto conoce a la derecha y su programa.
La irona de todo esto es que lleva trece aos desarrollando un programa de derecha y de la peor derecha que se pueda uno imaginar. En su falta de educacin y formacin considera que las subvenciones, los bonos y tipos de cambio fijos son ejemplos que distinguen a la izquierda de la derecha, craso error. Es precisamente la derecha quien acude a estas recetas populistas para endulzar a las masas empobrecidas. Esa derecha nacionalista, esa derecha socialista y esa derecha social demcrata fueron las que sustentaron este tipo de medidas econmicas que en el mediano y largo plazo no solo mantienen a los pobres como estn sino los empobrecen ms.
En Bolivia hay que decirlo de una buena vez, nunca hubo derecha, esa derecha seria que no contempla en su ideario constreir, limitar o anular al individuo y su libertad para crear y emprender, nunca hemos tenido esa derecha que hubiera constitucionalizado la propiedad privada como sagrada y reconocida como la base de la creacin de la riqueza, esa derecha que defiende al capital y al trabajo como las bases sociales para consolidar la soberana y la dignidad nacionales. Lo que tuvimos fue un derecha manca, pendular, insignificante en su visin de pas, contemplativa y cohonestadora de la demagogia.
Quienes creen que convertir al Estado en un instrumento de la empleomana, que usarlo para fomentar la corrupcin, que mantenerlo como productor de materias primas, generador del contrabando y de actividades ilegales, es ser de izquierda pues no se equivocan. Eso es y ha sido la izquierda mimetizada de nacionalista y de socialista.
Por eso los bolivianos somos un pas que ha nadie le importa, somos insignificantes y no pesamos como sociedad. Hemos mostrado a la comunidad internacional que nos gusta tener como autoridades a bravucones y falsarios, hace sesenta aos que nadie quiere tocar al Estado populista, que todos corren a maquillarlo de popular y nacional.
La revolucin ha sido la palabra mas usada desde finales de los cuarenta del siglo pasado y ha servido para justificar el latrocinio ms grande que se haya instituido en un pas. Y cual adictos no queremos erradicarla de nuestro vocabulario, porque ella encierra lo que entendemos por el poder, por el mando para enriquecer a cupulas transitorias que pasan y que como ahora quieren eternizarse en ese Estado hecho de barro.
Cuando comprendamos que todo lo vivido ha sido un error comenzaremos a entender que es hora del cambio. Que es momento de preocuparnos por educar a nuestros hijos, que la educacin es liberadora de la demagogia y que tenemos que colocar al individuo como la base de la sociedad, a la familia como su centro y al capital y al trabajo como los elementos que generan riqueza y prosperidad.
Demos un giro radical a la historia.