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El descubrimiento de 32 fbricas de cocana en solamente siete horas en el Chapare, la destruccin de una moderna fbrica de clorhidrato que produca una tonelada al da, la captura de un avin con una tonelada de droga boliviana en Mxico y la detencin de masistas millonarios vinculados al negocio son hechos que afectan al MAS.
Si alguna desventaja tiene ese partido, aparte del desastroso manejo que hizo de la economa legal del pas, es su inocultable relacin con el narcotrfico. Y esa podra ser su sepultura.
Pero el economista Rolando Morales ha decidido cuestionar la importancia del narcotrfico en la economa boliviana. Ha escrito una columna en que afirma que esa actividad, que ha mantenido a un gobernante durante cerca de catorce aos en el pas, apenas significa 1,4% del PIB.
Sus cifras son equivocadas pero sobre todo desactualizadas. No ha ledo ni a Roberto Saviano ni a Leonado Coutinho. No sabe que el industrial bananero Miguel Zambrana calcula que el rendimiento de una hectrea de coca en el Chapare es de 66.000 dlares al ao, sin entrar en la etapa de industrializacin. Ningn otro cultivo podra competir con la coca, ni siquiera la palma africana.
Dice Morales que los yanquis calculan que la produccin de cocana en el pas es de 239 toneladas por ao, una cifra que la DEA cambi hace cinco aos y ahora calcula que son 320 toneladas. En fin, tiene cifras desactualizadas pero sobre todo ingenuas.
Imaginar que una actividad econmica que representa 1,4% del PIB boliviano tiene excedentes para financiar al MAS, al partido Podemos de Espaa, para mandar aportes al PC cubano, para de aportar al Foro de Sao Paulo, es imaginar lo imposible.
Una actividad que ha sido capaz de conseguir que el gobierno instale una planta de urea en el Chapare slo para crear un flujo de exportacin a Brasil y Argentina que permita contrabandos de valor agregado, como ocurre en la realidad, no es despreciable.
Que exista una millonaria flotilla de camiones que llevan ripio chapareo hasta Brasil y Argentina, con ese mismo contrabando, no es para aprendices.
Una actividad econmica que ha obligado al anterior gobierno a que los ascensos de las Fuerzas Armadas deban ser aprobados por los cocaleros, que ha conseguido la construccin de un aeropuerto de 50 millones de dlares slo para que operen aviones Hrcules venezolanos para llevar la droga a ese pas, como lo denunci Coutihno.
Quienes se han propuesto menospreciar la fuerza del narcotrfico en Bolivia tienen propsitos polticos claros. Propsitos electorales.
No estn enterados de que el presidente de Colombia, Ivn Duque, llama a los pases del socialismo del siglo XXI, la transnacional del crimen organizado. Las FARC, que haban firmado acuerdos del paz con el anterior gobierno colombiano, han optado por desconocerlos y su comandante Ivan Mrquez ha dicho que la obligacin de esta narco-guerrilla es ahora defender al gobierno venezolano de Maduro.
El narcotrfico est muy presente en Bolivia. Es responsable de la burbuja financiera y de la construccin que se est dando ya, y slo espera que existan ingenuos capaces de decir que no, que no pasa nada. Ah, y la burbuja poltica.
Siglo21bolivia.com