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Como un perverso paliativo a nuestro abatimiento, producido por meses de retiro obligatorio, algunos canales de TV dedicaron sus audiciones dominicales a emitir sondeos de opinin popular sobre eventuales resultados de las elecciones que, salvo error u omisin, podran realizarse este prximo 18 de octubre.
Sin embargo, dichas encuestas, por la forma que fueron realizadas y planteadas, no dejan de revelar un tufillo a manipulacin dirigido a lograr un objetivo loable, pero tardo, cual es el de inducir a esa opinin pblica a votar por los aspirantes mejor posicionados, pese a la muy estropeada performance mostrada por todos ellos en sondeos anteriores, inclusive la del eventual vencedor, Sr. Arce, del MAS, de forma que, si bien no formaron alianzas para derrotarlo en el tiempo sealado por Ley, lo hagan ahora a travs de la voluntad de sus votantes.
Entretanto, sin nimo de ingresar en mayores consideraciones sobre la consulta mencionada, es triste comprobar que entre los bolivianos existe un segmento de la poblacin que ha perdido toda nocin sobre los valores que deberan servir de fundamento de la patria y que aspiramos para nuestros hijos y los hijos de stos.
No es posible que existan todava aquellos ignaros que, pretendiendo retrasar el reloj de la historia, traten de devolver el poder a un strapa que durante 14 aos de latrocinio e impudicia implant un rgimen inmoral y rapaz que dilapid nuestros recursos, aduciendo una supuesta deuda social de 500 aos. Es ah donde cobra su mayor certeza aquella sabia sentencia que reza: Si un pueblo ha elegido a un tirano que le roba y le miente, la culpa es del tirano, pero si lo reelige, la culpas er toda del pueblo.
Los bolivianos hemos establecido una suerte de relacin sadomasoquista con el prfugo, quien determina todas las actividades cotidianas de nuestra existencia en una declarada competencia con el Covid19; nos bloquea cuando quiere, nos priva del oxgeno vital y nos determina los caminos legales o ilegales por los cuales debemos transitar para llevarnos bien con l, ya que tiene copados dos poderes del Estado que hacen y deshacen, ponen y disponen lo que le viene en gana a este Seor de los Suelos.
Una confirmacin de estos extremos es la reciente inhabilitacin a su pretendida postulacin inconstitucional como senador por Cochabamba, cuyo trmite puso en vilo a todos los bolivianos. Empero, la cosa no qued all, ya que, una vez producido el fallo, ste pas en consulta al Tribunal Constitucional, posponiendo su definicin, hasta que esta instancia diga su ltima palabra. No importa si este fallo se produzca antes o despus de los comicios, lo importante es que sigamos hablando del susodicho en todos los mbitos de nuestro diario vivir, ya sea como lder indgena; poseedor de nuestra gran reserva moral; como narco; como pedfilo; como estuprador; o como ese espantajo que nosotros mismos pintamos en la pared y del cual nos aterrorizamos cotidianamente.
De seguir este estado de cosas que indican las encuestas emitidas, dirigidas o no, pueden estar revelando una verdad incuestionable, como el renacimiento de la otrora media luna, que tanto us el tirano para acobardarnos, y que ahora est en su fase de Cuarto Creciente.