Domingo 15 de febrero 2026

Dictadura Democrática



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Volviendo a utilizar la va electoral, ese camino qu tanto denigran y ultrajan las dictaduras, por ser un instrumento -dicen- de dominio impuesto por el imperialismo para manejar a sus anchas la vida poltica de nuestros pueblos, la narcotirana venezolana acaba de adjudicarse una victoria ficticia, al hacerse de la Asamblea Nacional, ese nico reducto que la oposicin dominaba desde hace cinco aos, con apenas el dudoso voto de un 20% del electorado.

Tal actitud arranc la lapidaria declaracin de un grupo de pases interesados por la crisis multidimensional que afecta a Venezuela, tales como la Unin Europea; la OEA; los miembros del Grupo de Lima y otros grupos de pases comprometidos con el retorno de la democracia a esa nacin hermana, donde reiteran que los citados comicios carecen de legalidad y legitimidad al llevarse a cabo sin las mnimas garantas de un proceso democrtico de libertad, seguridad y transparencia, ni de integridad de los votos, participacin de todas las fuerzas polticas u observacin internacional.

Resulta incomprensible que toda esa tragedia est sucediendo en un pas que logr estabilizar su democracia durante ms de cuarenta aos y, a travs de los mltiples experimentos castro chavistas lleg a este extremo de inestabilidad y desquiciamiento social, que amenaza hasta a su propia existencia.

Aquello nos evoca los largos aos de ensayos en este laboratorio poltico gigante que se llama Bolivia, donde, desde el mismsimo da de su creacin, fuimos transitando por sendas extraas en busca de vas que nos lleven a la constitucin de una nacin hecha a nuestra medida. Las pautas que para este efecto nos haba dejado el Libertador Simn Bolvar fueron percibidas, al da siguiente de su entrega, como anacrnicas y ambiguas. Por lo tanto debamos iniciar una larga y penosa odisea en pro de hallar la Carta Magna, o en trminos ms cristianos: El Acta de Constitucin de Sociedad que nos calce de veras.

De casi una monarqua, fuimos transitando por distintos modelos de Estado, hasta llegar al plurinacional, multicultural, pluritnico, multilinge y folklrico. Aun as, a poco de haberse aprobado ste, despus de un cruento matarile que se llev consigo a la tumba a varios compatriotas, fuimos convocados a variadas consultas y referendos, cuyos resultados fueron solemnemente ignorados, cuando stos fueron negativos al rgimen.

No negamos que el ordenamiento de esta sociedad, a travs de un documento, no es algo muy fcil. As como los hay blancos, negros, angloparlantes y aimaristas, habr tambin altos, bajos, inteligentes y limitados. Pero que, por obra del destino, somos igual dueos y partcipes de esta inmensa Arca de Noe que se llama Bolivia; duea de un enorme potencial de riquezas que, por la teora de la perversidad no podrn disfrutarse, como dentro de una sociedad que goza de la placidez de la paz y la armona. Simplemente, porque eso no tendra chiste.

En lo que a modelos y tipo de gobierno se refiere, despus de haberlos ensayado casi a todos, quizs nos falte, como en Venezuela, una dictadura democrtica.