Viernes 13 de febrero 2026

Degustando una Cuba Libre



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Ni el absurdo magnicidio del presidente de Hait, Jovenel Mois, pudo distraer los conmovedores y trgicos acontecimientos que se dieron en Cuba, con unas protestas jams realizadas, desde hace 62 aos, en esa Isla de la tirana.

Y hacemos nfasis en que,si elselecto servicio de inteligencia cubano no haya podido detectar,o al menos prevenir, semejante asesinato sucedido a escasos 650 kilmetros de distancia de la escena del crimen, fue porque posiblemente ste estuvo planeado para distraer a la opinin mundial de las protestas que se estn realizando en esa isla.

En efecto, resulta extrao, sino risible, que toda una casa presidencial, por ms modesta que esta sea, no cuente con un cuerpo de seguridad idneo, o siquiera un can que con sus ladridos a la vecindad advierta, sobre la presencia de una treintena de extraos sicarios que estaban ingresando a la residencia con el fin de perpetrar tan abominable crimen, donde bastaban slo dos de estos matones para cometerlo, y no, como nos relatan los medios: 28 sicarios colombianos, dos haitianos-norteamericanos y nada ms ni menos que 17 balazos contra el cuerpo delgobernante.

De ah que se infiere, y dimana la sospecha, que lo que se pretenda no era slo el asesinato de un mandatario que ya haba llamado a elecciones para dentro de dos meses, sino el escndalo que este magnicidio ocasionara y, al mejor estilo del Dr. Joseph Goebels, servirse de l para soterrar las manifestaciones de los ltimos das en Cuba, impensables hace apenas dos aos, con miles de personas exigiendo pblicamente reformas de un rgimen que se ha debilitado, al grito de Patria y vida Se acab! Abajo el comunismo!.

Un pueblo sojuzgado durante sesenta aos ya advierte el peligro que, de continuar este rgimen, y los hechos que ocurren diariamente en la isla, pueden muy pronto desembocar en un nuevo xodo de balseros hacia las costas norteamericanas, an mayores que las que ya se registraron desde el 2017.

Para perfeccionar este sainete, hoy se pretende involucrar hasta a los mdicos de la vctima; a personajes que tienen cierta cercana con los EE.UU. y hasta aquellos que hayan visitado Disney World, y no comulgan con ese socialismo rancio; posiblemente muchos artistas caigan tambin en la trama, pero ms temprano que tarde se sabr con precisin, que el rgimen cubano no estuvo exento de tener una participacin directa en este narco atentado.

En su novela Crimen y castigo, Fedor Dostoievski presenta una historia policial construida en base al crimen de una vieja prestamista a manos del estudiante Rasklnikov y el remordimiento de conciencia que a ste lo agobia. Despus, Rasklnikov cree ser una especie de superhombre, se compara con Napolen y busca justificar su accionar con argumentos racionales empero, despus de cometer el asesinato, su mala conciencia lo arrastra poco a poco hacia una desesperacin agobiante. Sonia, la prostituta virtuosa, lo convencer finalmente de confesar su culpa y empezar una nueva vida. Esperemos que este paralelismo se d en la Isla, para estar muy pronto en la Habana degustando una Cuba Libre.