Miércoles 25 de febrero 2026

Mentirología



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Como sociedad, me pregunto: Qu nos pas para haber llegado hasta foros internacionales a decir mentiras, sin el menor rubor o vergenza, cmo puede una sociedad acostumbrarse a la mentira y convertirla en una manera de gobernar?

Los bolivianos nos jactamos ante el mundo de tener una herencia de principios propios de la cultura quechua: ama llulla, ama quella y ama sua. No seas mentiroso, no seas flojo y no seas ladrn. Y con mucha razn se establecieron estos principios, porque la realidad es que, como sociedad tenemos muy enquistados esos hbitos de conducta en el ser nacional. Si no furamos as, tales principios seran innecesarios.

La mentira oficial ha logrado alcanzar distancias enormes desde hace 15 aos. Se nos ha mentido con la pobreza, con la constitucin, con el uso de los dineros pblicos, con el trfico de influencias, con la proteccin y expansin de la coca como materia prima de la droga, y como ariete en contra de la justicia, lo cual trasciende todo, y nos convierte en sujetos del poder a su discrecin.

Todo esto se ha ido convirtiendo en noticia cotidiana. Ensea la escuela del periodismo, que no se debe ser imparcial, sino veraz. Al contrario de este valor, la mentira oficial se la muestra como "parte" de los hechos y muchos periodistas se desviven por ser imparciales, antes que veraces, cayendo en la trampa de convertir a la mentira en una de las caras de la moneda de imparcialidad que dicen tener.

Un atraco, desfalco o uso de dineros pblicos en hechos de corrupcin denunciados, se convierten en investigaciones que nunca concluyen, seguidas de detenciones menores que se pierden en el tiempo del olvido, cuando estos hechos involucran al gobierno. Al final si alguien pregunta que fue de ellos, la respuesta se gatilla fuerte y claro: "no se debe hacer uso poltico de asuntos que estn en la justicia".

Si la madre de un nio denuncia que el padre del mismo es el presidente Morales, y, este reconoce tal hecho, dice que lo vio y cur su enfermedad, su entorno declara que es cierta su conducta de padre carioso, pero luego se dan cuenta de los costos que todo esto conlleva, cuando la madre del nio tuvo acceso a contratos millonarios, involucrando a Morales en actos penales como el trfico de influencias, inmediatamente se acusa a la oposicin de haber mentido con la existencia del nio y de ser todo una maniobra para desacreditar al presidente. Se teje un manto de mentiras que se repiten por los medios, hasta sembrar la duda social y luego convertirla en la verdad.

Cuando se niegan los resultados de un referndum que le dice no al presidente Morales para ser candidato por un cuarto perodo, ese resultado se convierte en mentira y se difunde la verdad del derecho humano que tiene, acudiendo a la justicia, que presta y solcita "legaliza" sus deseos, desnaturalizando as la verdad y convirtiendo a la mentira en una causa poltica por la cual se debe luchar, se potencia la idea del derecho humano como verdad.

Cuando estas mentiras alcanzan grados superlativos y se produce la reaccin social de rechazo y repudio al fraude electoral, obligando al presidente a renunciar y luego en su miedo a hacer dejacin del cargo huyendo a Mxico. Se construye la posverdad del golpe convirtiendo a la renuncia en un acto ajeno a su voluntad y el fraude electoral en un golpe de Estado.

Ante el hijo, el trfico de influencias, el desconocimiento del resultado del referndum y el fraude electoral de octubre/2019, la sociedad boliviana ha mantenido una tolerancia enorme y ha permitido que los medios insistan en convertir a la mentira en parte interesada.

En vez de reaccionar con fuerza, de rechazar la tolerancia de los medios de comunicacin tan "imparciales" que se pierden en el anonimato, de crear una malla de resistencia social activa a la mitomana oficial, la ciudadana comenz a banalizar la mentira y volverla un meme o chiste en las redes sociales. Aceptar la mentira y banalizarla es convertirla, con el tiempo en la verdad.

Una sociedad que tolera la mentira est perdida. Es que la mentira usada como arma judicial se convierte en un arma de destruccin social masiva. Y ah tenemos a seores que "escriben" y firman libros con pose de intelectuales difundiendo la mentira, miramos a un presidente en ejercicio llegar a la ONU y afirmar mentiras, permitimos que se usen escenarios cvicos para ahondar la mentira y lo peor de todo tenemos juicios incoados en base a la mentira con personas privadas de su libertad y otras de ir por el mismo camino, mientras otros estamos en el exilio por la mentira.

No es que la revolucin cubana se haya perpetuado por el amor de los cubanos a la revolucin, es que esta se mantiene 61 aos en base a la mentira de la revolucin construida para la tirana que el comunismo tiene como eje fundamental de su razn de ser. El comunismo y el narcotrfico se han asociado para darle a los carteles de la droga el ropaje poltico que les permita estar en los escenarios internacionales camuflados de gobierno.

Lamentablemente el gobierno boliviano forma parte de la sociedad del crimen organizado. Y en razn a esto vivimos alimentados por la mentirologa.