Lunes 09 de febrero 2026

Censos para Sonsos



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Si el emprendimiento de un censo de poblacin y vivienda supone, no obedecer a los nobles propsitos que encierra su realizacin, entonces se convertir slo en un instrumento de manipulacin poltica, dirigido a objetivos bastardos que estn muy lejos de su verdadera finalidad.

Es el caso de la discusin sobre la fecha de realizacin de dicha consulta que, a ms de trivial, conlleva una gran prdida de tiempo. No olvidemos que fue el propio gobierno que, en un principio fij el mes de noviembre de este ao para su celebracin empero, luego de la sugerencia crucea de realizarlo el 2023, como est fijada hasta por acuerdos internacionales, cambi inslitamente de parecer e impuso el ao 2024 como la fecha de su cumplimiento, sin siquiera explicar algunas razones plausibles para dicho aplazamiento, como registrar las bases de la informalidad en todas las actividades de la nacin, sean estas econmicas, polticas o sociales, que constituyen el caldo de cultivo a todo tipo de maniobra, y fortalecer honradamente la institucionalidad del pas.

Un pattico ejemplo de retrasar un Censo es el que se dio en Bolivia entre los aos 1950 y 1976, ao en que despus de ms de un cuarto de siglo, finalmente se llev a cabo el padrn, dirigido por el Lic. Gonzalo Riveros Tejada. Durante estos aos era casi imposible contar con datos como el potencial humano, la pirmide de edades, la dinmica de la poblacin, las tasas de fecundidad, natalidad, mortalidad, etc., aparte de otros parmetros igual de importantes, como el de la vivienda, obras de infraestructura; prestacin de servicios y un sinfn de otras necesidades estadsticas comparables con otros pases, que nos permitiesen analizar dnde nos ubicbamos como pas, y nuestras necesidades.

Esa escasa tradicin censal, a lo largo de casi dos siglos de vida republicana, nos seala que, desde el primer censo de 1831, y el ltimo realizado el 2012, el pas ha celebrado apenas once censos de poblacin y cuatro de vivienda. Los datos obtenidos de dichas consultas fueron ms de uso domstico que externo, hasta que vino la poca de la globalizacin y fue all donde tuvimos la necesidad de contar con fichas fiables para la exportacin y las inversiones extranjeras.

Al mostrar sus ndices de crecimiento, no quepa la menor duda que Santa Cruz se ha convertido en el departamento que se desarrolla exponencialmente hacia un futuro promisorio y en la locomotora, no solo econmica, sino poltica del pas, la muestra es la enorme oleada migratoria interna hacia ese departamento, razn suficiente para creer que el censo es una herramienta de primersima necesidad para su futuro, algo que el gobierno no entiende, o no desea entender, y aplica a sangre y fuego su frmula, sabiendo que, desde hace 15 aos, nos gobern cmo el violinista que sostiene el instrumento con la izquierda, y lo toca con la derecha.

Ahora bien, como sealamos lneas arriba, hay gobiernos que se oponen a la realizacin de un Censo, simplemente para poder manipular a sus conveniencias datos econmico-polticos, tales como los flujos de migracin rural-urbana, que hoy se estn revirtiendo a flujos urbano-rurales, en busca de nuevas oportunidades de trabajo en el campo, ya que stas, en su gran mayora, dependen cada vez ms del Estado, y slo aprovechan a los circunstanciales gobernantes, confirmando la histrica sentencia de Vctor Paz Estenssoro que deca: Las peras cada vez son ms pocas, las oportunidades disminuyen, y lo que queda hoy en da, es el emprendimiento de nuevas y productivas actividades, sin depender directamente del TGN. Sabias palabras que se traducen en un censo con consenso y no un censo para sonsos.