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Partamos de una certeza: el cocalero Morales querra ser candidato, pero mejor si las elecciones tuvieran lugar antes de 2025.
Para que se d esa posibilidad, el cocalero ha hecho varios intentos, pero el rgimen de Arce se mantiene intacto, respaldado por lo que queda de la CPE.
En ltimo caso, el cocalero querra que el esquema del fraude, tan eficiente hasta ahora, se mantuviera intacto, porque de lo contrario no tendra ninguna posibilidad de ganar. Y quiz ni siquiera de obtener los votos suficientes para que su partido no pierda la personera.
Pero el TSE dice que quiere eliminar el fraude, y eso sera un suicidio para el MAS.
El que haya hecho aprobar por masistas sin mucho criterio el ultimtum a Luis Arce para que cambie a dos de sus ministros es un improperio no muy bien calculado.
Salvo que lo haya hecho para lograr que Arce, ofendido por estar recibiendo instrucciones de su tutor incluso cuando est en el cargo de presidente, optara por dar un paso al costado.
Arce podra alegar que su autoridad como presidente ha sido mellada por el cocalero y que no puede soportar tanta humillacin. Incluso siendo masista, el presidente podra acudir a sus ltimas reservas de tica, y decidir renunciar.
En ese caso, el golpe al cocalero habra sido muy certero. David Choquehuanca, el aimara verdadero, el que quera ser candidato en 2020 pero fue descartado desde Buenos Aires por el cocalero, habra quedado como presidente. Un aimara capaz de hablar el idioma aimara! Algo que no ocurre con el nacido en Orinoca.
Un aimara que, adems, tiene el propsito de jubilar o despachar al rincn de las cosas inservibles a los caudillos, vicecaudillos, ya sean originarios o mestizos.
Lo que acaba de hacer el cocalero con el ampliado del MAS es poner a los corredores en la lnea de partida para una competencia que, como van las cosas, no se jugar con dados cargados.
l no es muy amante de la democracia que digamos. Siempre ha hecho trampa.
Lo que hay que saludar es que ser la primera vez en lo que va de este siglo que se podr conocer las preferencias de los bolivianos.
Ser un descubrimiento, una novedad que ha de sorprender a todos. Se ver al actual partido mayoritario en su verdadera dimensin. Y ser una decepcin.
Si es cierto que 24% de los bolivianos se definen como originarios, segn las encuestas, el partido que haba estado especulando con representarlos habr exhibido su pecado y su vergenza.