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Ha escuchado alguna vez aquello de que no hay profeta en su tierra? Por si no lo saba, quien originalmente lanz tal expresin fue Jesucristo, hace poco menos de 2.000 aos. Por qu dijo eso? Porque su gente no le crea lo que l les deca. Las Escrituras relatan que cierta vez Jess volvi luego de muchos aos al lugar de su infancia y qued asombrado de la incredulidad de la gente con relacin a su persona, por lo que no pudo hacer all muchos milagros. Quines perdieron por no creer? No perdi l, perdieron quienes se resistieron a creer lo que Jess les profetizaba.
Lo mismo pasa en Bolivia y lamentablemente esto no es de ahora, es de siempre: Tiene que venir alguien de afuera, un extranjero, a decirnos lo que nos conviene y debemos hacer, cuando lo mismo se haba pensado y dicho antes, probablemente, por alguien con acento criollo. Sin embargo, pesa ms lo dicho por gente que viene desde lejos a estudiarnos y a darnos consejos A ellos se les cree y se ningunea a los nuestros! Si los bolivianos tuviramos ms fe en nosotros mismos, si diramos crdito a la racionalidad y la lgica basada en la evidencia, otra sera la historia del desarrollo del pas.
Ahora mismo, insulsamente se cuestiona la existencia del modelo de desarrollo cruceo, cuando las pruebas fehacientes de su xito socioeconmico y su resiliencia son ms que evidentes. Pero, no, hay quienes por ignorancia, envidia o clculo poltico, se resisten a creer que esto es as, postergando con su actitud nuevas posibilidades de desarrollo.
Cmo es que Santa Cruz ha llegado a ser tan prspera en pocas dcadas? Cmo es que en un tiempo relativamente breve la agroexportacin en el pas ha llegado a superar las ventas de gas natural? Es que acaso esto es fruto de la casualidad o es que, ms bien, hay una causalidad de por medio que explica semejante xito? Para contestar estas preguntas es necesario hacer un poco de historia.
A inicios de los aos 40 lleg al pas una Misin presidida por el experto estadounidense Melvin Bohan con la finalidad de cooperar a Bolivia a travs de un estudio con alternativas de desarrollo frente a la golpeada economa minera y extractivista que prevaleca desde la Colonia y que solamente haba favorecido al Occidente del pas, principalmente a Potos y Oruro, como productores, y a La Paz como capital de gobierno.
Fueron las recomendaciones del llamado Plan Bohan, de conectar fsicamente a Santa Cruz al quehacer econmico del pas, lo que producira aos ms tarde el despegue de la economa crucea con la Marcha hacia el Oriente a mediados de los aos 50, apuntando a estimular la actividad agrcola con la mira puesta en sustituir la importacin de alimentos de los que dependa el interior del pas. Pero Igual recomendacin haba sido dada casi 40 aos antes por el Memorndum de 1904 a partir de preclaros cruceos que el Estado sistemticamente ignor! Por tanto, la profeca se cumpli: Nuestra agricultura tiene que ser forzosamente limitada, pues, la falta de medios de transporte y de caminos nos obliga a no producir ms que lo indispensable para el consumo propio; el excedente se pierde
Aos ms tarde, cuando Bolivia buscaba salir del enorme sufrimiento al que la haba llevado el tristemente clebre gobierno populista de la UDP, primero, y despus la debacle minera por el derrumbe del precio del estao, mineral del que dependa el pas, lleg otra Misin de cooperacin, esta vez del Banco Mundial, a cuya cabeza estaba el economista australiano David Morawetz, quien, luego de recorrer toda Bolivia entreg en 1986 un sesudo estudio titulado: Despus del estao y el gas natural qu?
Pregunta visionaria, sin duda alguna, ya que hay que recordar que por aquel entonces no se exportaba an gas natural al Brasil, mientras que lo que iba a la Argentina no era significativo. De ah que, la respuesta a semejante interrogante a futuro adquirira una connotacin trascendental, cuyo resultado lo vemos en este momento, para bien de todos.
Morawetz dijo que el desarrollo futuro de Bolivia tendra que ver con las Tierras Bajas del Este, con el Oriente boliviano Para producir y exportar qu? Alimentos! Sin embargo, el Memorndum de 1904, ms de 80 aos antes, haba postulado exactamente lo mismo: Es necesario procurarle los medios precisos para vender sus productos. Un ao feraz, es la desolacin de los propietarios, porque bajan los precios; este es un mal que ha de desaparecer, tan pronto como los caminos permitan la exportacin de este exceso de produccin. Por tanto, la profeca tambin se cumpli
Bueno sera escucharnos entre los bolivianos y admitir que la experiencia cuenta. Vivir de recursos extractivos no renovables, como minerales e hidrocarburos, trae dolores, ya que el mercado est sujeto a cclicas expansiones y derrumbes, mientras que la creciente demanda de alimentos los hace indispensables, ya que cada ao se incorporan ms de 130 millones de nuevas bocas qu alimentar He ah la gran oportunidad!!!
(*) Economista y Magster en Comercio Internacional