- #Especiales
- 2026-06-11
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Un apagón masivo dejó sin servicio eléctrico a cinco provincias del este de Cuba la noche de este domingo, intensificando una crisis energética que ya afecta gravemente a la población, donde algunas zonas apenas cuentan con tres horas diarias de electricidad y los cortes se extienden cada vez más. El incidente se suma a una cadena de apagones prolongados y recurrentes que han marcado el ritmo de vida de millones de cubanos a lo largo del año.
Según la Unión Eléctrica de Cuba (UNE), la interrupción se originó por el disparo de una línea de alta tensión de 220 kilovoltios en la región oriental, lo que provocó la desconexión total del sistema en Las Tunas, Granma, Holguín, Santiago de Cuba y Guantánamo. La empresa afirmó en sus canales oficiales que se investigan las causas exactas de la avería y se trabaja en la reposición del servicio, aunque no ofreció plazos concretos para la normalización.
En la provincia de Holguín, los cortes han reducido la vida doméstica a apenas unas horas diarias con luz.
Maritza Saldívar, ama de casa, describió la situación: “Llevamos muchísimos días con tres horas de electricidad en el día y tres en la noche. En esas tres horas tienes que correr y hacer todo: cocinar, cargar equipos. Si tampoco tienes esas tres horitas, si no dan electricidad, no puedes hacer nada”. Saldívar también explicó que la falta de gas y el alto precio del carbón agravan la situación de los hogares más vulnerables.
El pronóstico que cada día ofrece la UNE resume la magnitud del problema. El lunes, la entidad estimó una capacidad máxima de generación eléctrica de 1.810 megavatios para una demanda nacional de 3.450 megavatios. Esto supone un déficit de 1.640 megavatios y obliga a aplicar un racionamiento eléctrico extenso para evitar un colapso desordenado del sistema. En la práctica, las afectaciones tienden a superar los valores comunicados oficialmente.
La situación en la red termoeléctrica es crítica: de 20 unidades distribuidas en ocho centrales, siete están fuera de servicio por mantenimiento o fallas operativas. Además, 34 centrales de generación distribuida permanecen paralizadas por falta de diésel y fueloil. “El apagón afecta el ánimo de todos. Sin electricidad el calor es insoportable y la rutina diaria se vuelve una carrera contra el tiempo”, expresó Saldívar desde Holguín.
El régimen cubano ha impulsado la instalación de parques fotovoltaicos, financiados mayoritariamente gracias a inversiones de origen chino. Hasta ahora se han instalado 28 de los 52 previstos para el año. No obstante, estas plantas no han logrado compensar el creciente desbalance entre la oferta y la demanda energética.