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- 2026-02-28
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Lo que inició como una tragedia aérea ha mutado en un escándalo de proporciones mayores que sacude los cimientos del Palacio Quemado. El vicepresidente Edmand Lara ha roto el silencio oficialista para lanzar una acusación incendiaria: el cargamento de billetes que transportaba el Hércules C-130 no sería un envío técnico del Banco Central de Bolivia (BCB), sino dinero de procedencia ilícita.
La versión oficial, analizada bajo la lupa de La Mesa de Análisis, sostiene que la empresa Crane Currency enviaba papel moneda de la serie B aún sin monetizar. Sin embargo, Lara ha cuestionado la logística del traslado, señalando que la forma en que el dinero estaba dispuesto contradice cualquier protocolo internacional de transporte de valores bancarios.
El desarrollo de la denuncia se centra en un detalle físico demoledor: la presencia de billetes doblados con ligas. Según el vicepresidente, el dinero nuevo sale de las imprentas en fajos precintados y cajas selladas al vacío, mientras que lo visto en la pista de El Alto tiene la apariencia de dinero proveniente de transacciones informales o actividades oscuras.
Desde la otra acera, el BCB insiste en que las piezas no tienen valor legal y que su destrucción fue una medida de seguridad para evitar el pillaje. Esta explicación no convence a Lara, quien sospecha que la quema inmediata de los billetes por parte de los efectivos del orden fue, en realidad, un operativo de ocultamiento de evidencia criminal.
La autoridad ha conjeturado que estos recursos podrían derivar de la legitimación de ganancias o de "ventas" cuyo origen el Gobierno de Rodrigo Paz no se atreve a explicar. "Alguien tiene que aclarar el origen lícito de ese dinero", sentenció Lara, sugiriendo que el Hércules funcionaba como un transporte para estructuras paralelas de poder.
La denuncia formal, que será presentada en las próximas horas, apunta a que los uniformados involucrados en la quema deberán rendir informes pormenorizados. Para el vicepresidente, el uso de aeronaves militares para mover dinero con ligas levanta sospechas sobre si se trata de un nuevo capítulo del Caso Maletas o movimientos de sustancias controladas.
A través de una transmisión en TikTok, Lara mostró imágenes que supuestamente prueban el desorden del cargamento, calificándolo como un insulto a la inteligencia de los bolivianos. "Ese dinero es proveniente de alguna venta, no sé qué habrán vendido", disparó, dejando en el aire la sombra de la corrupción institucional.
En las bóvedas del BCB, la tensión es evidente, ya que la auditoría del envío de Crane Currency ahora estará bajo el escrutinio público y legislativo. La contradicción entre un envío internacional y billetes "amarrados con gomas" genera un vacío informativo que la oposición está capitalizando para exigir la renuncia de la directiva del banco.
El impacto de estas declaraciones ha generado un terremoto político, pues es el propio segundo hombre del Estado quien acusa a su administración de encubrimiento. La falta de transparencia en el manifiesto de carga del FAB-81 alimenta la teoría de que el accidente fue el detonante que dejó al descubierto un flujo de caja negro.
Finalmente, el anuncio de la denuncia penal pone a la Policía en una situación comprometedora, ya que sus agentes fueron los encargados de incinerar las pruebas bajo órdenes superiores. La pregunta que recorre las calles es clara: ¿Se quemó papel sin valor o se borraron las huellas de un delito de Estado?
El Dato de Cierre: El vicepresidente Edmand Lara confirmó que exigirá una pericia química a las cenizas recuperadas en la pista para determinar si, además de billetes, se incineraron otros elementos no declarados en el manifiesto de vuelo.