Lunes 02 de marzo 2026

Crisis en los mercados y paradas

Psicosis monetaria: El rechazo a billetes de la Serie B complica el comercio y el transporte



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La desconfianza ciudadana ha alcanzado un punto crítico en las principales ciudades del país tras el saqueo del avión de la FAB. El rechazo sistemático a los billetes de la Serie B, específicamente en los cortes de 10 y 20 bolivianos, ha generado un escenario de psicosis monetaria que dificulta las transacciones comerciales más básicas en mercados y ferias populares.

La mayoría de los negocios abrieron con su letrero de "No se aceptan billetes de la serie B de los cortes de 10. 20 y 50", como muestra la ilustración de Hoybolivia, lo que de plano cerró toda negociación ante el temor de recibir uno de los billetes del Hérculos.

Esta situación, analizada bajo la lupa de La Mesa de Análisis, confirma que el botín de 23.2 millones de bolivianos se ha filtrado en la economía informal. El temor de los comerciantes a recibir dinero proveniente del pillaje ha paralizado el flujo de efectivo, convirtiendo a los billetes de baja denominación en un activo de alto riesgo para el vendedor.

En el sector del transporte público, la tensión es evidente en cada parada y terminal de buses. Los conductores de micros y trufis exigen ahora el pago exacto o prefieren el uso exclusivo de monedas, evitando a toda costa los billetes de la serie señalada para eludir altercados con pasajeros que se niegan a recibir el cambio en el mismo papel moneda.

Desde la otra acera, las autoridades del sistema financiero aseguran que todos los billetes en circulación son de curso legal mientras no se demuestre lo contrario. Sin embargo, esta postura técnica choca con la realidad de las calles, donde la falta de certificación rápida de los números de serie robados ha dejado al ciudadano común en un estado de total indefensión.

El caos se agrava por la naturaleza de la "menudencia" robada, que facilita su camuflaje en compras pequeñas de la canasta familiar. La población percibe que cualquier billete de 10 bolivianos de la Serie B podría ser parte del saqueo del Hércules, lo que alimenta teorías de falsificación o retiro masivo de circulación que el gobierno no ha logrado desmentir.

Los compradores también denuncian que son víctimas de discriminación económica al intentar pagar con moneda nacional. En muchos casos, la negativa de los comerciantes a recibir el dinero genera fricciones y peleas que terminan con la intervención policial, sumando más presión a una seguridad pública ya desbordada por los 5.000 saqueadores identificados.

Expertos en seguridad sugieren que el rechazo al circulante es una respuesta natural ante la incapacidad estatal de recuperar el botín. Mientras solo 51 personas enfrentan procesos judiciales, los millones restantes circulan como una sombra que amenaza la estabilidad de los pequeños ahorros de las familias bolivianas que viven del día a día.

La preferencia por la moneda metálica ha provocado una escasez inusual de "cambio" en los negocios de barrio. Este fenómeno de refugio en el metal es un síntoma claro de la pérdida de confianza en el valor transaccional del papel moneda, un retroceso económico que no se veía en décadas dentro del mercado interno.

Ante el silencio de las autoridades monetarias sobre un plan de canje o validación, la ciudadanía ha optado por su propia justicia económica: el bloqueo al billete sospechoso. Esta autodefensa financiera está fragmentando el comercio, obligando a los usuarios a realizar filas en bancos para depositar cortes pequeños y evitar el rechazo en las calles.

La resolución de esta crisis de confianza dependerá de una acción inmediata que identifique y retire los billetes del botín de manera efectiva. Mientras tanto, la psicosis monetaria seguirá dictando las reglas en las paradas de transporte y los puestos de venta, donde hoy el papel vale menos que la palabra del vecino.

El Dato de Cierre: El rechazo a la Serie B ha incrementado el uso de transferencias digitales en comercios minoristas en un 30% durante la última semana.


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