Domingo 10 de mayo 2026

Destruir es la consigna



141 vistas

La pendularidad presidencial en sus actos y dichos es proverbial y comprensible. Su formacin personal no puede dar ms de lo que tiene. Pedirle coherencia en el manejo de las relaciones internacionales es una tarea difcil. La carga ideolgica con la que se mueve es de tal magnitud que no le permite ver ms all del alcance de sus ojos. Para el seor Presidente, el mundo bueno es de los Castro y el mundo malo todo lo que no es de ellos.

As que, con una personalidad tan dbil, es presa fcil de cuanta persona llega a l y le dice algo. Si personas corrientes tienen ese poder, en el Palacio de Gobierno, hay que imaginarse lo que le sucede cuando tiene a Fidel Castro en sus odos. Esas palabras son msica celestial. Castro lo trata con misericordia intelectual. Por ejemplo, cuando le dice que la revolucin ahora no se hace mediante el uso de la guerrilla, sino al estilo Chvez. Para frenar sus mpetus de querer, siendo Presidente Constitucional, y en calidad de tal, desde el mismo poder que controla, provocar una guerrilla, que lo encumbre, igual que a Castro.

Es decir, Evo Morales, quiere derrocarse asimismo, para luego recuperar el trono por las armas. Hay mi Dios del cielo!

Frente a esta paradoja del pensamiento presidencial, no podemos extraarnos, cuando luego de arribar de su viaje a Irn, declara con toda la conviccin de la influencia iran en su cerebro, que hay que destruir a los Estados Unidos. Luego en una entrevista con el cura Prez, pide el restablecimiento, cuanto antes, de las relaciones diplomticas, con el imperialismo al que quiere destruir. No hay que entenderlo!
Descuide usted. Simplemente asimile.
Ese es Evo Morales. Y por eso evita el debate poltico. No tiene ideas propias, nunca las tuvo. Vive prestndoselas, de todo el que puede.

Con este nivel creer que el Estado, an cuando sea Plurinacional, pueda dirigirse adecuadamente, es pedirle peras al olmo. Y entonces tampoco puede sorprendernos, que ante la escasez provocada por la psima poltica econmica que se ejecuta, en el caso del  azcar por ejemplo, se resuelva importarla, comprndola cara para venderla barata, lo que hace que el comprador vuelva a venderla a su lugar de origen ganando la diferencia. Costumbre que se viene repitiendo, se hizo con el maz, con la carne, ahora con el azcar y se hace con la gasolina, el diesel y gas licuado.

Le repito no trate de entender, puede ser peligroso para su salud mental. Porque adems de todo, el Ministro de Economa cree que el modelo se puede exportar y el resto del mundo est boquiabierto por lo logros obtenidos.