Jueves 07 de mayo 2026

¿Qué futuro estamos construyendo?



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Somos lo que nos empecinamos en ser. Y tal parece que todos los errores que se cometieron en el pasado, se repiten, pero con la caracterstica de que se hacen con ropaje nuevo. Ya en la dcada de los setenta, alimentados por una serie de intelectuales de izquierda que nos aseguraban la felicidad eterna, si llegaban al Poder, instrumento con el cual iban de decidir que producir, cmo producir y para quien producir, fuimos de extremo a extremo, como pndulo de reloj.

Unos crean que si el Estado fijaba el precio de todo y produca todo, al pueblo eso le significaba recibir todo sin ningn esfuerzo. Se pensaba que el Estado era un supremo hacedor y que tena un don: el de hacer desaparecer la pobreza y lograr que todos vivieran en las ms grandes comodidades, de esta manera los que ahora tenan ms iban a tener menos y los que ahora tienen menos iban a tener ms.

Con esa lgica de la comodidad que refleja al socialismo, el nico trabajo que se tiene es el de quitarles a los que producen sus medios de produccin y entregarles en bandeja de plata el capital confiscado, las herramientas de trabajo y el hasta la cuentas bancarias a los nuevos dueos del Poder, es decir los dirigentes sindicales.

Por eso escuchar a ciertos dirigentes mineros expresar que entre mineros asalariados y cooperativistas, se estn peleando por nada, por migajas, cuando la verdadera riqueza est en manos de las transnacionales y que por tanto en vez de disputar las migas hay que agarrar todo el pan, enva un mensaje clarsimo al Gobierno y a los mineros sobre la tarea que el socialismo tiene que hacer.

Esta mentalidad estatalista, tiene a la juventud atrapada en el conformismo y en la credulidad de que la iniciativa privada, el emprendedorismo, la innovacin no sirven para nada. No hay que ser empresario, pues eso te convierte en explotador, en imperialista. Hay que ser activista, hay que ser bullanguero, irresponsable, bloqueador de caminos, dinamitero y estar a la cabeza del sindicato, eso es todo, lo dems viene por aadidura.

Qu diferencia entre esa manera de pensar y la que expresan las nuevas generaciones en el Per. Jvenes que son hijos de los migrantes de las regiones haca Lima y que han creado riqueza a fuerza de tesn y de trabajo, comercio, talleres, industrias, servicios. Uno de ellos se llama Cesar Acua Peralta, natural de Ayaque un pueblito olvidado en el distrito de Tacabamba, de padres campesinos, estudi, y a base de esfuerzo propio obtuvo el ttulo de Ingeniero, crea la academia pre universitaria de ingeniera y termina consolidando una corporacin que hoy da controla en Pirua, Chiclayo, Chimbote, Tarapoto y Lima la Universidad Cesar Vallejo, con ms de 100.000 universitarios que tienen como objetivo crear su propio negocio, o engrandecer el que estn manejando sus padres.

Nadie en esta universidad piensa en el Estado como empleador, todos aspiran a tener su propia empresa y estudian para ser competitivos. Este cambio de mentalidad es el que viene colocando al Per en la dinmica del progreso. Y por supuesto una manera de pensar diametralmente opuesta a todas aquellas generaciones del pasado.

Mientras Csar Acua, invierte en educacin y crea las condiciones del cambio social a mediano y largo plazo, demostrando que se puede hacer poltica sana y eficiente, en Bolivia los Gustavo Torrico denominados Satucos, se dedican a predicar el vandalismo entre la juventud altea, y hasta ahora esa universidad no tiene un solo ejemplo de profesional exitoso, pero si cuenta con muchos activistas promotores de bloqueos y destrozos a la propiedad privada.

Tenemos por un lado a dirigentes sindicales que lanzan consignas para apropiarse de la propiedad privada como forma de contentar a sus bases y a universitarios alteos que piensan en ser empleados del Estado como su mxima aspiracin profesional.
Qu futuro estamos construyendo?