Viernes 27 de marzo 2026

En defensa de Milena Fernández



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Afectaron su trabajo. Destruyeron su familia. Le robaron una parte de su vida. Acabaron con su paz. Pese a ello est dispuesta a perdonar y seguir mostrando las cosas buenas que tienen los nueve Departamentos de Bolivia.

Valiente, dinmica, luchadora, alegre y soadora, as veamos a esta joven presentadora de televisin. Con gran esfuerzo se encaminaba al xito hasta que se produjo un suceso que en cualquier sociedad civilizada pudo resultar un mero hecho periodstico o hasta pasar desapercibido. El describir crtica y objetivamente una realidad ambiental en la ciudad de Oruro pas a perturbar gravemente su existir. Decir que esa ciudad ola mal, fue el granpecado.

La Alcaldesa de la capital orurea abander con saa el ataque contra la Comunicadora como si de ello dependiera su vida o la de los orureos o como si con ello cambiara algo la situacin. Del insulto y la amenaza se pas a la retardacin de justicia con una persecucin que lleva ya ms de ao y medio.

Pese a las abiertas muestras de apoyo, de cario y de reconocimiento a su trabajo en varios Departamentos -incluso Oruro- y pasando por alto la preocupacin de las altas esferas del Ejecutivo y el Legislativo, sigue el acoso rayano en la insania, impropio de una autoridad.

Para el prestigioso Abogado Penalista y Constitucionalista Ciro Aez Nez, no hay delito de racismo o discriminacin cometido por la presentadora de Tv pues toda persona tiene el derecho y libertad de pensamiento, opinin, expresin y peticin consagrados por la CPE, mucho ms si fue para propiciar un medio ambiente adecuado para la bella ciudad de Oruro bajo el principio tico-moral del buen vivir, por lo que no correspondera proceso penal alguno sino una mayor atencin de los servidores pblicos en favor del turismo, el folclore, los visitantes y los propios orureos.
De manera que como su conducta no rene los elementos constitutivos para el delito de racismo o discriminacin, y al estar procesada penalmente en Oruro, sus derechos al debido proceso, juez natural y a la defensa, estn vulnerados.

Cuntas cosas huelen mal en nuestras vidas y no nos damos cuenta! El mal aliento, por ejemplo: pocos lo notan porque se acostumbran a l, al estar su nariz cerca de su boca. Tiene que ser otra persona quien le haga dar cuenta de ello y qu bueno que as sea para solucionar el problema!

El pueblo orureo perdon a Milena. Dios perdona nuestras faltas. Alcaldesa, desista de su encono, sepa que con la misma vara que mida ser medida.
(*) Economista, Magster en Comercio Internacional
Fuente: El Deber
Twitter.com/Garyrodriguezok
Santa Cruz, 27 de noviembre de 2013