Lunes 27 de abril 2026

Los todavía no confesos



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Un preocupante silencio reina en los ms ntimos crculos de colaboradores del presidente Evo Morales despus de las graves acusaciones que hicieron Marcelo Soza y Fabricio Ormachea en Brasilia y Miami, respectivamente.

De todos los aludidos por esas denuncias slo el vicepresidente lvaro Garca Linera mostr que no ha perdido el habla, cuando dijo que l no es dueo del matutino La Razn.

Abund sobre el tema la directora del mencionado matutino, cuyo esposo goza de un cargo diplomtico en el exterior, y dijo que, en efecto, el dueo del medio es el venezolano Carlos Gil, no el vicepresidente.

Pero los dems aludidos por las denuncias han callado, comenzando por el ministro de la presidencia, Juan Ramn Quintana, el de defensa Rubn Saavedra y el locuaz viceministro de gobierno Jorge Prez.

Tampoco ha habido reaccin alguna a la denuncia hecha por Humberto Roca, tambin en Miami, sobre la manera "escabrosa" en que se habra producido la compra de la red PAT de Tv por parte de un allegado al gobierno.

Los medios de comunicacin del pas han dicho, los dignos, con toda razn, que el pas necesita una explicacin del gobierno sobre estas denuncias, pero una explicacin seria.

Repetir, como lo hacen los otros medios, que los denunciantes son "corruptos confesos", haciendo eco a las palabras del presidente Morales es, por lo menos, hacer el papel de cmplices.

Algunos columnistas tambin han dicho que eso de "corruptos confesos" no explica nada. La frase es usada por el presidente con cierta frecuencia, incluso para los que no son prfugos de su gobierno. Al referirse a todos los expresidentes, lleg a decir que se trataba del "sindicato de corruptos confesos", aunque despus hizo las paces, e incluso tratos, con algunos de ellos.

Los aludidos por Soza y Ormachea son piezas claves de la campaa del presidente-candidato. Si admitieran los cargos contenidos en las denuncias se convertiran en "corruptos confesos" y dejaran de ayudar a la campaa.

Aparte de estos detalles electorales, lo preocupante es que se est haciendo costumbre que los corruptos sean castigados, denostados y sealados, slo cuando son confesos.

Aquellos corruptos que no son confesos, es decir que no admiten sus delitos, pueden seguir en sus cargos?

Ese es el detalle de la lgica del presidente que no se entiende muy bien.
Vacaflor.obolog.com