Jueves 23 de abril 2026

De Suiza a China


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Largo y complejo trayecto ese -de Suiza a China- desde la ideologa, la poltica, la economa y sus respectivas realidades sociales. A qu obedece ponerlo hoy sobre el tapete? Pues hace ms de nueve aos, el recin electo presidente Evo Morales, anunci que Bolivia sera como Suiza. Quizs pensaba que siendo ambos pases mediterrneos, ese futuro deseado era posible. Sabra entonces que Suiza es un pas multilinge, con tres idiomas oficiales, adems del romanche, dialecto que proviene del latn? Habr sabido que Suiza cuenta con un sistema federal democrtico, de economa liberal, que respeta la divisin de poderes yque tiene un alto nivel de vida, sobre la base de la educacin y el conocimiento, adems de tener amplia cobertura en salud,alta productividad, capacidad innovadora y tecnolgica, empleos estables, libertad individual, slida conexin con mercados externos yexcelente infraestructura, entre otras ventajas?

Ahora, olvidada Suiza, reaparece China. No obstante, as como le rondaba la prspera Suiza, tambin China seduca a Morales. No en vano cuando asumi la presidencia de la entonces Repblica de Bolivia -enero de 2006- afirm que no estamos de visita, ni estamos de inquilinos, llegamos para quedarnos. Ahora agrega que va a gobernar para toda la vida, como en China, subraya. All, sus lderes y dirigentes ejercen la dominacin poltica, tal como desea el Vice Garca Linera: comoespacio curvo polticounipolar que no tiene contrapeso y todo gira alrededor de l, en clave de geometra euclidiana primitivaafirma.

Ambas posiciones poltico-ideolgicas rematan en la clebre frase de Morales: Cuando los abogados me dicen es ilegal, yo le meto noms y les digo mtanle noms y despus lo legalizan, para eso han estudiado. As abolieron la democracia representativa, pues en vez de dilogos y acuerdos polticos en el Congreso y sus delegados, se impuso la antipoltica. Es decir, aquella que no rompe necesariamente el orden constitucional del que proviene, se arropa en el terreno de la democracia e ingresa en los procesos electorales de la mano de un lder carismtico. Como Evo Morales, Bolivia, de prctica sindicalista, no obrera, sino lder de los campesinos que cultivan hoja de coca, materia prima de la cocana. La antipoltica encubre solapadamente dictaduras de poderes fcticos, convertidos en muchedumbre corporativa. Son las masas de acoso, como explica Elas Canetti, aqu cocaleros, transportistas, gremiales, contrabandistas y afines informales, algunos como nica estrategia de sobrevivencia, pero que oscilan entre la ilegalidad y el delito. Sus intereses corporativos particulares, se arropanen la vista gordadel poder poltico centralista, que vive en acecho a sus presas, vale decir los polticos de oposicin.

Esas flagrantes ausencias explican la naturaleza dictatorialde Morales, contradictoria como todo fenmeno autoritario-populista-corporativo,arropado en movimientos sociales, que desplazaron el carcter de clase que defina a las izquierdas de antao con sesgos estalinistas no pocas de ellas. Todas, en la teora y en la prctica, sin contrapeso ni equilibro de poderes y en desmedro de la libertad e igualdad polticas y de la democracia.

Qu quiere Morales?
Visto el poder desde la clave del Vice, es evidente que no se toma en cuenta la teora de la relatividad de Einstein y su descripcin del mundo fsico en trminos de una geometra no-euclidiana. Se trata, en realidad, de que tanto Morales como el Vice, desprecian las diferencias, pues en esa curva unipolar, no tomaron en cuenta la relatividad y las mltiples determinaciones de la realidad. Y no es que se olvide que este rgimen visibiliz a la poblacin indgena, empoderaron a alguna, no a toda, como a otros sectores populares, excluidos ayer, tampoco incluidos totalmente hoy en calidad de ciudadanos libres, no solo como masas de acoso o sujetos de la prebenda econmica y poltica.

Con ese impulso de dominacin, politizaron y subsumieron el poder judicial para arremeter contra adversarios polticos, con prcticas autoritarias, violentas y violacin a los Derechos Humanos.De esos abusos no se libraron indgenas, dirigentes polticos electos democrticamente, cvicos y personas no afines al rgimen. No satisfechos, desterraron del pas la transparencia y rendicin de cuentas sobre el gasto pblico y sin contrapesos la corrupcin adquiri carta de ciudadana, aunque Morales se haya rasgado las vestiduras por el prfugo de la justicia peruana, Martn Belaunde, calificado por l como corrupto y delincuente.

Y los corruptos y delincuentes que se robaron millones del Fondo Indgena, los ms pobres de los pobres en Bolivia, entre otros desfalcos? Ellos, bien gracias pues son oficialistas, a diferencia de China, donde se los puede castigarhasta con la muerte.No es una diferencia menor, en todo caso.

La China que hoy quiere Morales para Bolivia tendra una poltica represiva como la de Mao y sus sucesores, en cuanto a libertades polticas?Sera tan pragmtica como la de Deng Xiaoping, artfice del desarrollo del capitalismo en China, con su pragmtica frase tomada de Confucio: no importa el color del gato, sino que cace ratones? Garantizara el desarrollo del capitalismo y la reproduccin ampliada del capital,tanto estatal como privada, con total libertad econmica, aunque reprima otras libertades?
Con ratones o sin ellos, pero negada la alternancia en el poder polticosometido al instrumento oficialista, el Movimiento al Socialismo (MAS), Morales pretende su cuarta re-reeleccin inconstitucional, como esta tercera que ya ejerce. El artculo 168 de la Constitucin Poltica del Estado (CPE) establece el periodo de mandato del Presidente y del Vicepresidente solo de cinco aos y que ambos pueden ser reelegidos solo por una sola vez de manera continua. Ese artculo fue violado por un Tribunal Constitucional y una Corte Electoral subsumidos por el MAS. De por medio hubo la maniobra poltica envolvente del Vice,cuyo argumento fue que la primera gestin (2006-2010) no tena validez, porque tuvo lugar antes de la fundacin del Estado Plurinacional, y solo fue de cuatro aos, no de cinco.

Una cuarta sera para toda la vida, si el pueblo se lo pide, afirma Morales. Y no es secreto, pues fue un resolucin del VIII Congreso Departamental del MAS: hay que buscar todos los argumentos constitucionales, jurdicos, tcnicos, para hacer posible una nueva reeleccin de Morales en las elecciones de 2020 (Cochabamba, mayo 2014). Utilizan como anzuelo la salida soberana al mar, pues Morales sera el nico lder que podra lograrlo, dicen, merced a la parafernalia montada en el Tribunal Internacional de la Haya para que Chile acceda a la solicitud.

En resumen, y ya en tiempos de vacas flacas econmicamente, pues concluy la dcada de oro de los precios del gas y los minerales, quiere Morales una China boliviana? Como apunta Fernando Mires, Bajo la proteccin del Estado comunista han aparecido en China magnates a quienes son otorgadas facilidades para su enriquecimiento pero bajo la condicin de no cuestionar jams a la clase dominante organizada en el Partido en nombre del socialismo, ha sido creado un capitalismo perfecto. Un capitalismo sin derechos humanos, sin movimientos sociales y sin huelgas. No extraa as que muchos tecncratas occidentales se sientan fascinados por el modelo chino. El socialismo chino no es el paraso de los trabajadores pero s es, o ha llegado a ser, el de los capitalistas.

No es esa la Bolivia que queremos. Seguimos queriendo la nunca perdida utopa de igualdad y libertad, de tica y moral pblicas para un sistema poltico y jurdico renovados, de servicio a la ciudadana, y no la prostitucin del poder por el poder.
Santa Cruz de la Sierra, Bolivia.