Lunes 22 de junio 2026

La careta y el crucifijo



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En mayo de 1988 qued paralizado cuando un orureo de muy buena voluntad, en vista de que todo el mundo pona en la cabeza de Juan Pablo II todo tipo de sombreros y disfraces nacionales, quiso ponerle una careta de diablo.

Recuerdo que una gil mano de algn muy despierto funcionario del protocolo vaticano evit que esa descomunal paradoja se produjera, con el Papa de Roma disfrazado de diablo.

Veintisiete aos despus llega a Bolivia otro Papa, esta vez de origen argentino y ningn funcionario del Vaticano puede evitar que se produzca la descomunal paradoja de que alguien le entregue un crucifijo esculpido en una hoz y un martillo.

La seguridad, esta vez, estaba un poco alejada del pontfice y el propio protocolo del Vaticano ha admitido que no conoca los regalos que Evo Morales estaba decidido a ofrecer el Papa.

Lo que s ocurri en esos momentos es que la selecta concurrencia en la catedral de La Paz perdi la compostura cuando Morales entreg al Papa un libro sobre su vida de orureo y cocalero. La concurrencia, entonces, abuche el desatino presidencial, aunque los medios no lo percibieron.

Haba sido el Papa polaco el que contribuy a que se acabara el comunismo al ao siguiente de visitar Bolivia. El muro de Berln se derrumb en noviembre de 1989 y con l toda la prdica comunista, adems de la liberacin de Polonia, la patria de Vojtyla.

El papa argentino, que The Economist sospecha que sea peronista, estuvo ahora en Bolivia y ha dejado, adems de algunos discursos, un mensaje a favor de la naturaleza, de la pachamama, que probablemente haya molestado al gobierno que acaba de aprobar el DS 2366 por el que los parques nacionales y las reas protegidas sern entregadas a las petroleras.

Ha entrado el papa Francisco en la Meca de la cocana, y no ha dicho una sola palabra sobre el tema. Y luego parti hacia Paraguay, el mayor productor de marihuana de la regin, a tal punto que su vecino Uruguay la ha tenido que legalizar.

Francisco se pase por los pases que estn detrs de la millonaria cortina del narcotrfico.

Argentina, la patria de Francisco, est sufriendo la invasin de las drogas, pero el Papa decidi no hablar sobre el tema. Muy extrao.
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