Jueves 23 de abril 2026

A 25 años de un Premio Nobel


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Hace 25 aos, Octavio Paz (1914-1998) recibi el Premio Nobel de Literatura. Y es un deber de la memoria recordarlo, no solo por ese ms que merecido premio, sino porque fue un mexicano de pura cepa, que se hizo universal como poeta, hombre de letras yensayista, y tambin como el poltico apasionado por la libertad. Es decir, por su pensamiento poltico.

Por eso nunca encontr a interlocutores de su talla en el seno de la izquierda mexicana y como defini su amigo Enrique Krause , fue un hereje cuyo pensamiento se rebel contra el fanatismo doctrinario de su tiempo. Aquel con el que sus polticos e intelectuales satanizaban, durante gran parte del siglo XX, el pensamiento libre y desechaban cualquier debate al margen del dogma comunista.

La Real Academia Espaola de la lengua define a la hereja como la negacin de los dogmas establecidos por una religin o una persona que se aparta de la lnea oficial de opinin seguida por una institucin, una organizacin, una academia, etc. Octavio Paz fue un hereje porque se rebel contra el dogma y la obediencia aniquiladora de la libertad y del pensamiento crtico. Por eso, us su libertad como capacidad de decidir y fue hereje frente a la ideologa imperante en su poca:el sistema totalitario burocrtico que llamaba socialismo real.

Octavio Paz, como George Orwell, Albert Camus y Jorge Semprn, por citar solo a tres disidentes ms del pensamiento ideolgico marxista imperante en el siglo XX, fue consecuente hasta arriesgar su libertad, cuya esencia siempre fue distinta al pensamiento dominante de una parte de la intelectualidad mundial, catalogada como de izquierda y la nica vlida para sus representantes. Al contrario de ellos, Paz y otros mostraron un espritu crtico, nunca displicente, para luchar por la libertad, de suyo la libertad poltica, de expresin, de escritura y de accin.

Arropado en esa libertad de decidir, Paz se responsabiliz de sus actos frente al acoso de la izquierda mexicana y otras, aun despus de la cada del muro de Berln en 1989, yde haber obtenido el Premio Nobel en 1990. El conocimiento de la existencia de los gulags y pogromos en la entonces esfera comunista de la Unin Sovitica, dejaba escaso margen para la duda sobre esa realidad, o para contemplacin acrtica del rumbo de la Revolucin Cubana, ms all de los logros de sus primeros aos, y los mitos ideolgicos-mediticos en torno a sus ms emblemticas figuras.

Sobre este tema vale la pena citar lo que escribi el propio Paz cuando se le criticaba y acusaba de no reconocer los aciertos de la doctrina socialista: un mayor nmero de conciencias se pregunta cmo y por qu una empresa generosa y heroica que se propona cambiar la sociedad humana y liberar a los hombres, ha parado en lo que parado. El anlisis y la denuncia de las nuevas formas de la dominacin lo mismo en los pases capitalistas que en los socialistas y en el mundo subdesarrollado es la tarea ms urgente del pensamiento contemporneo, no la defensa de los grandes logros de los imperios totalitarios. Y agregaba que la izquierda mexicana deba recobrar su herencia legtima que se llamaba crtica, empezando por la crtica de s misma.

Octavio Paz se opuso a lo que le impeda pensar, quiso ser un hombre pensante y, por eso mismo, crtico. As, pens y critic para denunciar la dominacin, la opresin, la injusticia que se camuflaba tras la doctrina socialista-comunista en el ltimo tercio del siglo pasado. Pero no se detuvo ah, tambin denunci la naturaleza elitista del poder poltico y critic al Occidente capitalista y sus sociedades opulentas de grosero consumismo, que obvian la igualdad como fuerza econmica productiva.

Como afirmaba Hannah Arendt no slo pensamos en algo, sino tambin en contra de algo, de ah que el sentido de la poltica es la libertad. En la estela de Octavio Paz, hubo muchos herejes contra el dogma.Sin embargo, como afirmaba Arendt,la propia existencia de la poltica, la causa de la libertad contra la tirana,... la idea de la libertad ha quedado sepultada sin que nadie se conmueva, porque la intencin de liberar no coincide con el deseo de libertad, ni de libertad poltica.

Bajo esos impulsos dominantes, el de la guerra contra los otros va larevolucin, con el empleo justificado de la violencia, o en la lucha armada, se estaba y est en presencia de la nula aceptacin de la libertad de los otros, atacados con violencia real y simblica, ayer y hoy. Arendt afirmaba que las guerras y la revoluciones justifican la violencia, y dicha justificacin constituye su limitacin poltica. Es decir, se producen al margen de la esfera poltica, que para Arendt no es de proveniencia blica, como piensan otros escritores, sino compromisos, concesiones, dilogos e institucionalidad democrtica en la lucha por el poder del Estado, cuyos intereses diferentes y antagnicos, en su forma ms radical podra llevar a la totalizacin de la poltica o la concentracin total del poder. El rgimen actual en Bolivia, es un ejemplo de ese impulso totalitario.

De ah que herejes como Octavio Paz, para oponerse al dominio del pensamiento nico, siguen siendo necesarios. Y sigue siendo necesario ser fieles, porque hay mucho que defender, como escribi en El laberinto de la soledad. Hoy no se podra vivir en el mundo sin los herejes, como Paz y aquellos que se mantienen fieles a su hereja para defender los valores de la libertad y denunciar los nuevos intentos que atentan contra el derecho al pensamiento crtico y a convivir en un Estado democrtico. Es decir, con libertad jurdica y sin guillotinas poltico-judiciales, ni una corrupta agenda administrativasociopoltica, cuyos rganos en todos sus niveles avalan la re-re-reelecin dela demagogia populista de Evo Morales y sus hombres en Bolivia.

A 25 aos de haber obtenido el Premio Nobel, honramos la hereja de Octavio Paz que hoy, como entonces, se opone a la dominacin que oprime y reprime el pensamiento crtico, los derechos humanos, polticos, civiles, culturales y medioambientales.