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Cuando Evo Morales alude a los expresidentes, en realidad los est tratando como exvicepresidentes, que es lo que siempre fueron.
Se ha mofado de ellos cuando los invit a visitar el TIPNIS en un tono que no poda ser tomado en serio, ni siquiera textualmente, pero l no contaba con la suprema ingenuidad de ellos, que quisieran hacer una agenda para la visita.
Los trata como si se propusiera recordarles que ellos siempre fueron segundones, acompaantes, y se solaza en hacerlo.
Lo que incomoda al presidente es que ahora apareci en escena el personaje ante el cual l se siente un segundn: Felipe Quispe, el Mallku. Si las jerarquas intelectuales se hubieran respetado, Morales deba haber sido el vicepresidente de Quispe en 2005, pero ste no tena los recursos econmicos para lanzarse a la candidatura. No hay una transnacional de los productores de papa o de cebolla. Se impuso el que tena el apoyo de una transnacional millonaria.
Otro exvicepresidente, desde Tarija, se sinti excluido y no se le ocurri otra idea que proponer la instalacin de un Sillicon Valley en el TIPNIS, una manera muy evasiva de evitar pronunciarse sobre el tema central, de tirar la pelota a otro lado, de disimular su sociedad con el masismo.
Uno de sus amigos de Facebook lo defini a raz de esa propuesta, como el Maradona boliviano, con implicaciones obvias.
Lo que esperaban los bolivianos de todos estos exvicepresidentes es que aludieran al corazn del tema, que es corazn del TIPNIS. Que le dijeran, ante la invitacin a hacer coquita o lo que sea, que saque del parque a sus cocaleros, que retire la maquinaria de la ABC y a sus soldados, con y sin charreteras.
Que propusieran un referndum, que cuestionaran la presencia de los cocaleros y de los militares que los secundan. Que le recordaran las leyes de los parques nacionales. Pero sobre todo que le dijeran que el pas est cansado del narcotrfico y de quienes producen la materia prima.
Si los exvicepresidentes no se sienten capaces de dar estas respuestas, sera bien que dieran un paso al costado.
El pas entero est con la defensa del TIPNIS. Los exvicepresidentes tendran que saberlo.