Loading
Despus de haber escuchado a Sacha Llorenti, representante boliviano en el consejo de seguridad de las naciones unidas, la forma y contenido de la defensa que hizo del gobierno de Nicols Maduro, me recorri un frio por la espalda, al colegir que todo lo que dijo era una velada manera de describir lo que suceder en Bolivia en pocos meses.
Algo que defendi el seor Llorenti fue el origen, segn l, democrtico del mandato de Maduro. No dijo que, Maduro adelant el ao 2018 las elecciones para mayo que deban hacerse en Octubre, exactamente tal cual ahora plantea Evo Morales se haga en Bolivia. Esto le dio un mandato (a Maduro) prolongado hasta enero y le permiti anular a la Asamblea Legislativa, con la creacin inconstitucional de una Asamblea Constituyente a su servicio. Evo Morales no necesita crear una Asamblea Constituyente, por ahora, tiene ya bajo su control a los otros tres poderes del estado, el legislativo, judicial y electoral, y con ese control est confeccionando todo el proceso electoral que necesita para ganar con mas del 50 por ciento y tener el control del poder legislativo.
Sin rubor en la cara ya estn adelantando, ahora en febrero, los resultados de las elecciones de octubre y nos avisan el porcentaje. Lo hacen porque se sienten seguros del control que tienen y caminan sin temor haca ese propsito. En Venezuela cuando Maduro decidi adelantar las elecciones con la oposicin, encarcelada y perseguida, sta en un momento de lucidez, decidi no participar de ellas, porque era claro el resultado y era de una inocencia parecida a la estupidez presentarse a unas elecciones cuando el gobierno tiene todo el control del Estado.
Se presenta la misma situacin en Bolivia, la oposicin est prcticamente debilitada a un extremo tal, que su participacin electoral solo servir para potenciar la imagen democrtica que requiere el gobierno para legalizar los resultados. Pero a diferencia de la oposicin venezolana, la boliviana apuesta a un milagro.
Los milagros no existen en poltica. Hay que ver las cosas con objetividad. El gobierno de Evo Morales no tiene pizca de decencia en el manejo institucional. Y la necesidad de utilizar todos los mecanismos y acciones que sean necesarios para preservar el poder es ahora el todo. Cada paso que dan lo hacen en funcin a preservarlo.
El lado dramtico de este proceso tiene la cara de la oposicin que parece estar viviendo en otro mundo. Se aferran al dictamen de algn organismo internacional que niegue la legalidad de la candidatura oficial, como si fuera necesario, cuando es un hecho que se han violentado todos los procedimientos y anlisis jurdicos desconociendo la misma constitucin. En un principio pareca que todos tenan esto claro, pero luego de conocida la ley de partidos polticos, se olvidaron de lo substancial y comenzaron a nadar por las aguas que le gobierno les dio. Un momento especial fue cuando se conoci la sentencia de la Corte Internacional de Justicia sobre la demanda incoada por Bolivia contra Chile, negando la obligacin chilena de negociar una salida soberna al Pacfico. Los responsables de este fracaso Evo Morales y Carlos de Mesa inmediatamente lanzaron sus candidaturas con vistas a las elecciones de este octubre, era la forma de mirar a otro lado y evitar la indignacin ciudadana. La liviandad poltica nacional es tan grande, que lo importante se deja para despus y lo urgente se agenda como si fuera importante.
La ciudadana fue confundida y anestesiada aprovechando el sofocn que recibi y en vez de darle explicaciones y asumir responsabilidades se pusieron a negar que el fracaso y dejar deslizar una explicacin sobre la inoportuna tesis de querer universalizar negociaciones como derechos.
A esa ola electoral se subieron todos los partidos polticos y en conjunto se olvidaron del tremendo dao que se hizo a los intereses nacionales, el tema no fue el fracaso de La Haya, sino el corto plazo que se tena para organizarse. Esta conducta poltica de minimizar los hechos es una fatalidad nacional.
No solo se deja para el olvido los valores y los principios sino que se los minimiza en aras de preservar intereses mezquinos. La oposicin boliviana ya legaliz la candidatura ilegal del oficialismo presentndose a unas elecciones primarias, desconocidas con la boca pero legalizadas con la mano. Ahora orlos declarar que el binomio Evo lvaro es ilegal suena a sarcasmo.
El candidato con posibilidades mayores Carlos de Mesa se ha convertido en la candidatura ideal para el gobierno, tiene origen neoliberal forma parte de los culitos blancos y ms all de saber expresarse con propiedad no respeta ni los valores que comenta ni los principios que dice defender. Fue uno de los primeros en jurar que no pisara el palito de legalizar la candidatura de Evo Morales lanzando la suya, hizo exactamente eso.
Por todo esto es que Sacha Llorenti defenda al usurpador Maduro porqu sabe que lo mismo que este hizo tendr que hacer el Jefe Indio que tiene.