Loading
Los bolivianos tenemos una tendencia a convertir las derrotas en victorias, los fracasos en xitos y los errores en aciertos. Eso nos convierte siempre en "una gran nacin". Es una habilidad innata. Pero eso tiene costos y se paga el precio. Lo que hace es colocar un velo en los ojos y anestesia en la memoria.
El 13 de marzo la seora Aez anunciaba su candidatura, rompiendo el mandato que se le dio de convocar a elecciones para mayo. El anuncio se convirti en cadena social de oportunidades para cambiar la masa burocrtica con que se alimenta el Estado y entonces lo que era un error se convirti en una oportunidad. Y los coros de bienvenida al atrevimiento comenzaron a elevar la voz con fuerza. Jeanine era el nuevo futuro.
A los pocos das se conoca en esta parte del mundo que una pandemia endemoniada se acercaba con su manto de muerte y dolor. Lo que comenz con colores de arco iris anunciando la maana de promesas, se convirti en la noche sin luna, sitiada por los lobos del virus invisible. Ese hecho fue el vector que mostr el error. Estuvo sealando con fuerza que la candidatura caminaba en sentido contrario al destino. El imn del poder poltico enceguece, su luz encandila y no deja ver lo que tienes enfrente.
La seora tena una sola puerta para convertir el error en acierto. Si estaba cambiando el gobierno de transicin por el gobierno interino, era el momento de acabar con el enemigo interno y con el promotor del Estado Plurinacional que construy el gobierno de la delincuencia organizada. Era el momento de recuperar la Repblica, de aniquilar la estructura del narco Estado y recuperar las instituciones de la democracia. Cada paso en ese sentido hubiera sido acompaado por la ciudadana y obligaba a la oposicin poltica a seguir esa ruta de la recuperacin democrtica.
Al optar por colocar su condicin de candidata antes que, de presidente, la seora Aez se convirti en blanco visible para disparar sin contemplaciones. Y as fue. La metralla que recibi desde dentro del gobierno (corrupcin temprana), desde la Asamblea Legislativa masista (boicot a su agenda econmica) y desde la oposicin poltica (desacreditacin de su figura permanente) terminaron por colocarla en el rincn de las cuerdas.
Quizs hubiera sido mejor consolidar las elecciones en mayo, al postergarlas hasta septiembre se cort las incipientes alas que se puso en marzo y extendi el plazo para la metralla. Sin partido fuerte, sin organizacin administrativa, improvisando con un Estado sumido en la atona su suerte estaba echada
En estos meses de extensin pandmica el MAS demostr su capacidad de reaccin y de reactivacin. Convirti su herencia de derroche, de corrupcin y de delincuencia en atributos de: economa estable, de honestidad funcionaria y de preocupacin por los pobres.
Y mientras el MAS liderado por Evo Morales mandaba a bloquear, a boicotear y convulsionar al pas, los candidatos estaban destrozndose en una competencia de full-contact donde los golpes bajos estuvieron permitidos.
Sorprenderse que en este contexto poltico tuviera como resultado la intencin del voto del 40.3 por ciento al MAS, es ser demasiado ingenuo. La candidez poltica puede ser simptica, pero es letal. Fue ingenua la seora Aez pensando convertir su mandato de transicin en interinato slo con su sonrisa y bonos sociales. Fueron y son tontos tiles los candidatos que ahora levantan la cabeza para perseguir como sitial de honor el segundo lugar en las encuestas, sin persuadirse que tienen el voto rural en contra.
Y todos estos errores se traducen como aciertos. La derrota que se avecina, como victoria de la democracia. y el fracaso poltico como victoria de los pocos curules que piensan ocupar. As convertimos el fracaso en xito.
Y el retorno del dictador a la dictadura que dej como soporte del Estado Plurinacional ser recibido con cantos de victoria y coronas de laurel. Como cuando Melgarejo dispar sobre Belzu y grit en el balcn del Palacio Quemado: Belzu a muerto, quin vive ahora?, Viva Melgarejo! grito la muchedumbre.