Lunes 02 de marzo 2026

El caudillo errante



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El cocalero Morales dice que, a pesar de su sobrepeso, podra caminar
cien das sin cansarse, pero su marcha terminar cuando llegue a la ciudad que se ha propuesto reventar.

En realidad, no tiene una idea muy clara sobre lo que quiere hacer con La Paz, si reventarla o quemarla, como se lo dijo al general Gonzalo Terceros en noviembre de 2019.

Bueno, la verdad es que tampoco tiene una idea clara sobre el motivo de su marcha. En su estilo ladino dice que es para apoyar a Luis Arce, pero todos sabemos que lo querra renunciado para que se adelanten las elecciones y l pueda presentarse.

Que Arce se haya prestado a asistir al lanzamiento de la marcha, y haya hecho un discurso emocionado y lacrimgeno slo demuestra el grado de despiste tiene quien es presidente por dedazo.

El cocalero no entiende cmo Arce no se ha dado por aludido con las
demostraciones incontrastables de que en 2019 no hubo fraude, sino golpe, como han tratado de reafirmar el TSE, la Fiscala y el TCP.

Por lo tanto, si l gan en la primera vuelta en 2019, qu hace en la
presidencia el licenciado Arce?

Y ah se entra en un berenjenal. Si Arce renunciara, David le dirigira una mirada de soslayo, pero no se prestara a este nuevo proceso de sucesin constitucional en tan poco tiempo: se quedara en la presidencia hasta 2025.

Entonces, para qu habra servido la marcha? Slo para reventar La Paz? O incendiarla?

Es el gran dilema del caudillo errante, que camina bajo la lluvia y contra el viento pero que no recibe la compaa de los miles, sino millones, de seguidores que crea tener.

Slo se le acercado un diplomtico argentino, de profesin piquetero, como les llaman all a los que aqu llamamos bloqueadores. Son del mismo gremio.

Los nicos beneficiados de la marcha seran los empleados pblicos, que recibirn el pago por haber marchado, a cuenta del Crtel del Chapare, y el pago de servidor pblico, del TGN.

Los empleados pblicos no haban estado tan divididos desde hace mucho
tiempo. Estn los luchistas y los evistas, que se odian ms de lo que ambos odian a los pititas.

Para subir a los buses que los llevan hasta la marcha del caudillo
errante, ninguno quiere confiar en alguien del bando rival para que le
marque la tarjeta.*

Los polticos experimentados evitan por cualquier medio mostrar el
verdadero tamao de su popularidad y para ello llegan incluso a crear
complicados sistemas de fraude. Esta vez l se ha desnudado ante el pas y el mundo y ha mostrado que la poltica es muy ingrata.

Siglo21bolivia.com