Loading
El 2022 ser diferente para muchos, especialmente para los nacidos en 1962, porque entrarn a la tercera edad. Vean este reciente chat del Grupo de la Promocin 1980 del Colegio Alemn Santa Cruz, va WhatsApp, al momento de felicitar a una querida compaera, por su cumpleaos:
- Felicidades, ya pods cobrar la Renta Dignidad y hacer fila preferencial de Adulto Mayor en el Banco! (vienen otras felicitaciones y la respuesta)
- Muchas gracias, queridos amigos. Ya llegamos al 2 x 30. Me pareca imposible!!! S, ya me toca de primeringa en las filas
Ms all de las abundantes malas noticias -de las insufribles y triviales tambin- de las alegras y desengaos que se dan todos los das, el tiempo pasa inexorable y, pese a que se lo quiera negar u ocultar, las consecuencias de los aos transcurridos son inevitables. De ah, aquello de que si tens 60 aos y por la maana no te duele nada, es que ests muerto o eso de que, el croc, croc de mis huesos no quiere decir que soy ms viejo, sino que estoy ms crocante. Todo depende del cristal con que se mire la vida no ve?
No s cul sea su caso, pero llegar a los 60 aos es todo un acontecimiento y no siempre se est preparado para asumir mentalmente este hecho.
En lo particular, debo confesar que mi primer shock etario lo tuve al llegar a los temidos 40, todo un conflicto generacional al no saber si deba considerarme joven an o entrar en la categora de mayor ya que me empezaron a llamar seor. Esta sensacin aument a los 50 -cuando pas a ser Don Gary- recuerdo que ms de una vez le reclam a mi amiga, hoy Directora del peridico Pgina Siete, Mery Vaca, preguntndole si ello obedeca a que no ramos amigos o a la diferencia de edad; ella responda sonriendo que era por respeto (pese a que, segn yo, me vea no tan distante de su edad).
Lo cierto es que pasa el tiempo y se va teniendo que asumir el paso de los aos, ms que por conviccin, por la evidencia: las canas y la cada del pelo, aumentan; la motricidad se pone ms lenta; el mdico nos sonre ms seguido y las farmacias tambin; uno se vuelve ms sensible al amor; se despierta ms tempranito; entre deporte extremo y extremo descanso, se prefiere lo segundo; se escribe y se lee ms; y, lo mejor de todo, uno se equivoca menos, tanto as que -con nombre y apellido, un querido amigo- el Presidente del Colegio Nacional de Economistas de Bolivia, Jorge Akamine, me dijo hace poco: Va a disculpar Licen que no lo felicite todo el tiempo por sus columnas, pero, es que, siempre estn bien (sonre y record que la experiencia es la superacin de los errores cometidos).
Hace poco escrib un post para mi perfil de Facebook titulado A estas alturas de mi vida; la idea era publicarlo al cumplir 60 aos, pero como estaba medio depre, no lo hice, era un recuento de mi vida, algn da podr relatar con lujo de detalles cada aspecto si es que escribo el libro sobre mis 35 aos de vida profesional en el IBCE, como mis amigos me dicen que lo haga. En todo caso, por si ello no ocurre, aqu va el resumen de seis dcadas vividas, gozadas y sufridas, tambin:
A estas alturas de mi vida puedo decir que he vivido! Plant ms de un rbol, escrib ms de un libro y tengo dos hermosos hijos -Christian y Miguel- con mi esposa Jannet; ganamos una linda hija poltica -Elvira- y tenemos una ms en proyecto. He vivido y casi muerto, igualmente: a los 9 aos me ahogu en un ro, mi mam me sac inconsciente; en 1980 sufr un accidente en taxi con mi amigo Kurt, perdimos el conocimiento; a los pocos aos subo como pasajero a la moto de mi amigo Pelagio y nos chocamos, vol por encima de un auto; en 1992 me somet a una ciruga para extirpar un quiste de dos kilos; en 1997 sufr un surmenage y luego casi dejo este mundo por un colapso nervioso (esto me permiti conocer a Dios); aos ms tarde me iba ya por el tnel, desmayado y ciantico por un excesivo esfuerzo; en 2020 casi me gana el COVID, pero pese al dao severo a mis pulmones, prevalec, y de cuntas ms me salv Dios, como el asalto en 2014 -encaonado por una pistola- o el herpes zster costal que sufr este ao! No me quejo, la vida me dio y an me da satisfacciones, como el tener vivos a mis paps Hctor y Emma; y el estar lcido en la mejor etapa de mi vida para aconsejar, segn lo vivido; ayudar, lo ms posible; orientar con la Palabra de Dios y, dar lo mejor de m hasta el final de mis das, para dejar a nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos, una mejor Bolivia
(*) Economista y Magster en Comercio Internacional